08 Jun 2026

Eclipse solar: métodos caseros y gafas de sol, los errores que ponen en riesgo la vista

Total Solar Eclipse with Bailey Beads and Prominenc.//Deposistphotos
Sociedad

La radiación que existe durante un eclipse puede provocar una lesión fotoquímica o térmica, algo que puede causar daños permanentes en nuestra visión

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Oviedo

Este riesgo existe tanto si se mira al sol a simple vista como si se utilizan métodos inadecuados

Desde el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega recuerdan que se debe extremar la precaución con la exposición al sol y la única opción para la observación directa es utilizar gafas de eclipse homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015

El próximo 12 de agosto tendrá lugar un eclipse total de sol, un fenómeno astronómico en el que la luna se interpone entre la tierra y el sol y oculta por completo su parte brillante durante unos minutos en determinadas zonas. Sin embargo, aunque el ambiente se oscurezca y el sol parezca menos intenso, la radiación ultravioleta e infrarroja continúa siendo dañina para el ojo y la observación sin protección puede causar lesiones graves.

“La radiación que existe durante un eclipse puede provocar una lesión fotoquímica o térmica, algo que puede causar daños permanentes en nuestra visión. Este riesgo existe tanto si se mira al sol sin protección a simple vista como si se utilizan métodos inadecuados”, explica el Dr. Jesús Merayo, Director del Instituto Universitario Fernández-Vega.

El sol emite una radiación peligrosa incluso cuando está parcialmente cubierto por la luna. En ese momento, la radiación ultravioleta e infrarroja es especialmente intensa y puede afectar de forma directa a las estructuras oculares. “La radiación ultravioleta puede lesionar las células de la retina, mientras que la radiación infrarroja puede dañar los tejidos del ojo. Este daño puede pasar desapercibido en el momento de la exposición porque la retina apenas tiene receptores del dolor, lo que hace que muchos no relacionen los síntomas con la exposición al eclipse”, explica el doctor.

Los síntomas de una lesión por observación solar pueden aparecer horas o incluso días después. Van desde lesiones en la superficie ocular que cursan con dolor y lagrimeo (queratitis actínica) a las retinianas, las más frecuentes en los días de eclipse. Algunas de las señales de alarma más habituales son la visión borrosa, la aparición de una mancha central (como un punto oscuro o borroso en el centro de la visión), la distorsión de las líneas (verlas onduladas) y la dificultad para leer o para enfocar detalles. Ante cualquiera de estos signos, se recomienda acudir cuanto antes al oftalmólogo para una valoración. En cualquier caso, la mejor opción es la prevención, ya que las lesiones pueden ser irreversibles.

¿Cómo ver el eclipse de forma segura?

Para ver este fenómeno de forma segura, la única opción para la observación directa es utilizar gafas de eclipse homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015, comprobando antes de su uso que el filtro esté en perfecto estado y desechándolo si está rayado, perforado o deteriorado. En caso de utilizar gafas graduadas, el filtro debe colocarse por encima. Incluso con protección homologada, se aconseja mirar el eclipse durante periodos breves (alrededor de 30 segundos) y realizar descansos más prolongados.

“No debe mirarse el eclipse con gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, porque no ofrecen la protección necesaria frente a la radiación nociva. Tampoco son seguros los métodos caseros como las radiografías, cristales ahumados o filtros improvisados, ya que pueden reducir el deslumbramiento, pero no bloquean la radiación que daña la retina”, advierte el doctor Jesús Merayo.

Asimismo, se desaconseja utilizar cámaras, telescopios o prismáticos sin un filtro solar específico diseñado para ese dispositivo, dado que la luz se concentra y puede producir una lesión grave. Tampoco es seguro mirar a través de dispositivos ópticos aunque se lleven gafas de eclipse, ya que estas no están diseñadas para combinarse con sistemas de aumento.

En el caso de un eclipse total, la protección solo puede retirarse durante la fase de totalidad (cuando el sol está completamente cubierto). En cuanto reaparece el primer borde brillante, las gafas deben colocarse de inmediato. Por último, se recomienda que los niños observen el eclipse siempre con supervisión adulta, ya que un gesto breve de mirar sin filtro puede ser suficiente para producir un daño ocular irreversible.

Sobre el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV) 

El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV) constituye, desde hace más de 135 años y cinco generaciones, una referencia nacional e internacional en la especialidad de Oftalmología, gracias a su triple faceta asistencial, docente e investigadora. De acuerdo con las cinco últimas ediciones del Monitor de Reputación Sanitario Merco, el IOFV es el centro privado con mejor reputación de España entre los profesionales sanitarios y los pacientes. En Oviedo se encuentra la sede principal, donde radica la actividad clínico-quirúrgica, y en Madrid, un centro clínico para primeras revisiones y seguimiento de los pacientes. El Instituto está orientado a ofrecer, a los más de 110.000 pacientes que recibe al año, una atención excelente, garantizada por la humanidad, conocimientos y experiencia de los más de 200 profesionales sanitarios que trabajan en sus instalaciones. La incorporación de los últimos avances tecnológicos, y la revisión interna constante de la calidad y seguridad de los procedimientos médicos y quirúrgicos, son señas de identidad en su actividad asistencial. Además, el Instituto patrocina dos Fundaciones, la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO) y la Fundación Fernández-Vega (FFV), que complementan la vocación de investigación traslacional y de compromiso social.

 

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