Todos somos Maricarmen, Carmensa, Mohamed y Crazy Baby
Crazy Baby, eran tres muñecos bebés de dibujos animados, que para defenderse de los malvados, uno eructa, otro se echaba pedos apestosos y el otro se defendía con escupitajos
Juan Santana / Arona
En Madrid con la acampada del Todos somos Maricarmen, en Canarias es Todos somos Carmensa la prima de Lala amiga de Rosa, la que tiene el Seat Panda con llantas de manganeso y cierre centralizado, en Ceuta todos somos Mohamed y Crazy Baby es la nueva generación que nació allá por el año 1999 y para que usted comprenda a los Crazy Baby, primeramente confieso que este artículo está dedicado al grupo de sicólogos y politólogos que están siguiendo semana tras semana todos los pasos de la campaña electoral de las elecciones municipales, especialmente las del municipio de Arona en el sur de Tenerife.
Comenzando por los Crazy Baby, es porque estuve sin ver televisión desde el año 1.993 hasta el año 1.999, aunque encendía la televisión casi todos los sábados a las tres de la tarde en esos seis años porque ponían un bodrio de películas en blanco y negro en TVE y en menos de diez minutos saltaba el compresor por la boca y para quien no entienda lo del compresor, quiere decir, que comenzaba a roncar en menos de diez minutos.
Pues en el año 1999 cuando mi hija tendría seis meses aproximadamente, estaba dándole el biberón de leche y cereales con miel, enchufe la tele y aparecen los dibujos animados de Crazy Baby y siendo la primera vez que veo tele después de seis años, flipé en colores porque Crazy Baby, eran tres muñecos bebés de dibujos animados, que para defenderse de los malvados, uno eructa, otro se echaba pedos apestosos y el otro se defendía con escupitajos, ¡Agüita y sin gas!.
Imagínese usted cómo flipé con éstos dibujos animados y en éste momento entendí a aquel joven veinteañero que para ligar soltaba eructos. Cuando escuchaba al joven veinteañero eructando y las chicas se reían, no lograba entender esa forma de ligar, hasta que vi Crazy Baby la primera vez.
Pues actualmente tenemos la generación que fueron Crazy Baby, que son muchos de los jóvenes entre veinticinco años y veinte nueve años. Los jóvenes entre veinte y treinta años han nacido con teclados, no piensan, no se les enseñó ni a multiplicar mentalmente, todo a base de pulsar teclados y la pregunta de niños de cinco años en éstos tiempos es, ¡Papá!, ¿No hay wifi?.
Y antes de que se me olvide, decir que estuve seis años sin ver televisión y a partir de éste año he salido un millón de veces en los medios de comunicación, algo anecdótico. Pero volviendo al Todos somos Maricarmen y Mohamed, es para compartir mis pensamientos en el sentido de que absolutamente todos los humanos que nacen en cualquier parte del mundo son iguales y podemos compararlos con los ordenadores pero con el disco duro vacío y según dónde nacen, crecen y educan será su forma de ser acompañados por el destino que siempre estará junto a cada persona.
Los jóvenes o los menores de Marruecos que llegaron a Ceuta son iguales que los que están en Madrid con el tema de Maricarmen y están dominados por los adultos más inteligentes y obviamente la política está por medio y por los lados porque hasta el precio del pan es política.
Éste enredo de Madrid y Ceuta está demostrando el separatismo brutal que tenemos por culpa de la política y las religiones, por las diferentes educaciones que tenemos según la parte del planeta donde vivimos. En todas las partes del mundo existen las buenas personas y las malas personas, los malvados y por esto mismo mal vamos porque el mal invadió el mundo. Ahora toca esperar, reflexionar y como dicen los abuelos, esto se hunde, yo soy el mejor y que se salve el que pueda.

