08 Oct 2026

Las asociaciones migrantes reclaman voz propia ante el próximo ciclo electoral: “no queremos ser únicamente el tema del que se habla”

Foro Nacional de Asociaciones de Inmigrantes.//Cedida
Sociedad

El Foro Nacional de Asociaciones de Inmigrantes reúne en Málaga al movimiento asociativo migrante de toda España, que reclama derechos efectivos, una respuesta firme frente al racismo y participación real en las decisiones públicas

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Málaga

8 de octubre de 2026

“Ante unas elecciones en las que la migración volverá a estar en el centro del debate, las asociaciones migrantes lanzamos un mensaje claro: no queremos ser únicamente el tema del que se habla; queremos ser parte de las decisiones que se toman.”

Este es uno de los principales mensajes lanzados hoy en Málaga por las asociaciones participantes en el Foro Nacional de Asociaciones de Inmigrantes, un encuentro organizado por la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes que ha reunido a unas 40 entidades migrantes de distintos territorios de España para analizar su realidad, plantear reivindicaciones y avanzar hacia nuevas formas de colaboración y acción colectiva.

El Foro se celebra en un momento especialmente relevante para el debate sobre migración en España. Ante el próximo ciclo electoral, las entidades participantes consideran necesario que las personas migrantes y sus organizaciones dejen de ser únicamente objeto del debate político y sean reconocidas como parte activa de la sociedad civil y de las decisiones que afectan a sus vidas.

“No queremos que se haga política para las personas migrantes sin contar con las personas migrantes.” 

Derechos que puedan ejercerse, no solamente reconocerse

Durante el Foro, las asociaciones han puesto sobre la mesa una batería de reivindicaciones relacionadas con la extranjería, el acceso a derechos, el empleo, la vivienda, la protección frente a situaciones de vulnerabilidad y la igualdad.

Las entidades reclaman procedimientos de extranjería más accesibles, claros y previsibles; reducir las cargas administrativas; evitar situaciones de irregularidad sobrevenida; y garantizar que el acceso al empadronamiento no se convierta en una barrera para el ejercicio de otros derechos.

También han planteado la necesidad de avanzar hacia una Administración más accesible, especialmente para las personas que encuentran mayores dificultades ante la digitalización de los procedimientos, combinando las herramientas digitales con atención presencial y acompañamiento cuando sea necesario.

La regularización extraordinaria de 2026, que cerró su plazo con 1.174.978 solicitudes, ha puesto de manifiesto la magnitud de una realidad que, según las asociaciones, exige respuestas estructurales y no únicamente medidas extraordinarias.

Para las entidades participantes, la regularización debe ir acompañada de políticas que permitan consolidar los derechos y evitar que las personas vuelvan a situaciones de precariedad administrativa.

“No queremos solamente tener papeles. Queremos poder ejercer nuestros derechos, trabajar en condiciones dignas, acceder a una vivienda, vivir y envejecer con dignidad y participar en las decisiones que afectan a nuestras vidas.” 

Trabajo, vivienda y reconocimiento de capacidades

Las asociaciones también han reclamado que se reconozca la contribución de la población migrante a la sociedad y a la economía española.

Entre sus reivindicaciones se encuentran la homologación y reconocimiento de títulos y competencias, la protección frente a la explotación laboral y la garantía de que las horas realmente trabajadas se correspondan con las condiciones declaradas y cotizadas.

Especial atención se ha reclamado para las trabajadoras del hogar y los cuidados y para las personas trabajadoras del sector agrícola, así como para las personas migrantes que han llegado a España hace años y se encuentran actualmente en procesos de envejecimiento y jubilación.

Las entidades consideran necesario abordar también la relación con los países de origen y sus consulados en cuestiones como documentación, certificados, cotizaciones o pensiones, especialmente cuando estos trámites afectan directamente al ejercicio de derechos en España.

La vivienda constituye igualmente una de las principales preocupaciones. Las asociaciones han señalado las dificultades de acceso a una vivienda digna, las situaciones de discriminación y la insuficiencia de recursos de alojamiento y acogida para personas en situaciones especialmente vulnerables.

En este sentido, han advertido de que las asociaciones y las redes comunitarias pueden acompañar y apoyar a las personas, pero no pueden sustituir de manera permanente la responsabilidad de las Administraciones públicas de garantizar el acceso a derechos básicos.

Frente al racismo: pasar de las declaraciones a la acción

El Foro ha dedicado también una parte importante de sus debates a la discriminación racial y la xenofobia, reclamando una respuesta más firme frente a los discursos, actitudes y prácticas racistas.

Las asociaciones han señalado que el racismo puede aparecer en ámbitos tan cotidianos como el acceso a la vivienda, el empleo, la educación, los servicios públicos, los medios de comunicación o las redes sociales.

Por ello, consideran necesario avanzar desde la condena de los hechos hacia políticas concretas de prevención, detección, denuncia, investigación y protección de las víctimas.

Mientras el racismo y la xenofobia siguen aumentando, las asociaciones migrantes reclaman pasar de las declaraciones contra el odio a políticas concretas de prevención, protección y participación.

Las entidades reivindican además que las personas migrantes puedan disponer de mecanismos efectivos para denunciar situaciones discriminatorias y que las instituciones cuenten con herramientas suficientes para detectarlas y actuar frente a ellas.

Las asociaciones migrantes reclaman voz propia en las decisiones que afectan a sus vidas

Con la migración de nuevo presente en el debate político y electoral, las asociaciones participantes en el Foro reclaman que las personas migrantes no sean reducidas a cifras, titulares o discursos de campaña, sino reconocidas como parte activa de la sociedad y de la construcción de las respuestas públicas.

Las entidades defienden que las políticas migratorias deben construirse contando con quienes conocen directamente la realidad de los barrios, municipios y territorios, y con organizaciones que acompañan diariamente a las personas, detectan necesidades, generan participación y formulan propuestas.

En este sentido, las asociaciones reivindican su reconocimiento como actores de la sociedad civil e interlocutoras y reclaman mecanismos estables que permitan incorporar su experiencia y conocimiento a las políticas públicas, superando una participación limitada a consultas puntuales o a la ejecución de programas.

Las entidades consideran que su papel no debe reducirse a atender a las personas migrantes o gestionar proyectos dirigidos a ellas. El movimiento asociativo migrante también genera participación, construye comunidad, representa intereses y aporta conocimiento sobre la realidad social de los territorios.

Esta reivindicación adquiere especial relevancia ante el próximo ciclo electoral. Las asociaciones reclaman que la migración sea abordada desde las necesidades y derechos de las personas y no únicamente desde la confrontación política o los discursos de campaña.

“Las asociaciones migrantes no queremos que se hable de nosotras solamente cuando hay un problema, una emergencia o un debate electoral. Queremos estar presentes cuando se diseñan las soluciones. Tenemos experiencia, tenemos conocimiento de los territorios y tenemos propuestas. Ahora queremos convertir esa voz en participación y esa participación en capacidad de transformación.”

Junto a este reconocimiento, las entidades plantean la necesidad de fortalecer el propio movimiento asociativo, especialmente a las asociaciones pequeñas y emergentes, que en muchos casos sostienen buena parte de su actividad gracias al voluntariado y cuentan con menos posibilidades para consolidar estructuras profesionales. Reclaman para ello recursos, herramientas y mecanismos de apoyo que permitan desarrollar su trabajo en mejores condiciones.

Declaración de Málaga

El Foro Nacional de Asociaciones de Inmigrantes ha concluido con la presentación y firma de la Declaración de Málaga, un compromiso colectivo para seguir fortaleciendo la colaboración, el apoyo mutuo y la capacidad de acción del movimiento asociativo migrante.

La Declaración de Málaga supone, además, un mensaje claro: las asociaciones migrantes quieren pasar de ser escuchadas ocasionalmente a ser reconocidas como interlocutoras, con una presencia real en los espacios donde se debaten y se deciden las políticas que afectan a sus comunidades.

Porque la participación no puede limitarse a hablar sobre las personas migrantes. Tiene que contar con ellas. Y porque una sociedad democrática no puede construir respuestas para una parte de su ciudadanía sin incorporar también su voz, su experiencia y su capacidad de propuesta.

Desde Málaga, las asociaciones migrantes lanzan un compromiso que va más allá de este Foro: seguir creando RED, seguir sumando capacidades y seguir convirtiendo la voz colectiva en participación y la participación en capacidad de transformación.

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