22 Sep 2026

La denuncia contra Fuerza Canaria por supuestos daños a las puertas del Ayuntamiento de Arona quedo en nada y se archivó en diez nanosegundos al comprobarse que era una auténtica ‘idiotez’

Las famosas ‘puertas’ dañadas por Fuerza Canaria.//Cedida
Municipios

El concejal nacionalista Alexis Gómez fue el que asumió el papel del ‘tonto útil’ aunque los que se pusieron frenéticos fueron ediles de gobierno del PP

ELDIGITALDECANARIAS.NET / Arona

Convocatoria de una manifestación por obra y gracia de Fuerza Canaria a cuenta del hospital del Sur en Los Cristianos. Se prepara este evento y se decide por parte de los responsables del partido que se hagan unos carteles y que se desplieguen por todo el municipio.

Todo muy normalito hasta que varios militantes, uno de ellos responsable de un área del partido, llegan hasta la puerta del Ayuntamiento de Arona en horario que no afecta a la atención del público, armados con cinta adhesiva, pero la normalita y pegan carteles en las puertas para que al día siguiente los vea la gente que acude a la casa del Pueblo.

Esta pegada de carteles al ser descubierta por el grupo de gobierno crea una crisis de calado nacional e internacional y de pronto los pegadores de carteles se convierten en terroristas patrimoniales que han atentado gravemente con cinta adhesiva las puertas municipales que a ojo de concejales del PP son bienes de interés cultural. Los concejales, alcaldesa incluida, ven una oportunidad de arrastrar a Fuerza Canaria al fango del terrorismo patrimonial.

Se reúnen. Ven las cámaras de seguridad e identifican a uno de los autores de este comando terrorista. Y se frotan las manos, pero ninguno del PP va a tomar el papel de denunciar esto y es el concejal nacionalista Alexis Gómez, como tonto útil el que se ofrece a denunciarlo. Y lo hace y el juzgado lo acepta. Y comienza el show. La denuncia es aceptada y el juzgado ordena que se le notifique al susodicho el día que tiene que ir a ese acto por un supuesto delito leve. Y la Policía Local lo llama a su teléfono privado para que acuda a Jefatura. Asustarlo claro. Era para acojonarlo porque solamente era para decirle juzgado, hora y día y las puertas llorando porque les dolía todavía la pegada de la cinta adhesiva.

Llega el día del juicio. Alexis y al fondo todo el grupo de gobierno se frotan las manos. Cae Fuerza Canaria. Su gozo en un pozo no solamente se archiva sino que la jueza le dice al aludido si quiere actuar contra el concejal porque aprecia persecución y coacciones por parte del edil nacionalista a su persona.

Y todo quedo en nada, demostrado las ganas de este grupo de gobierno que les molestaba Fuerza Canaria y que había que lastimar a este partido. Y las puertas con inscripciones hechas a navaja de ciudadanos molientes y corrientes, pero esos no interesaban. Y ahí siguen. Tranquilas a pesar de la tormenta que soñaron Fátima y los suyos.

 

 

PUBLICIDAD