CCOO denuncia que URBASER pretende desmantelar los avances alcanzados tras más de 20 meses de negociación del convenio colectivo de recogida selectiva de Lanzarote
CCOO exige a URBASER que abandone esta posición y reclama la implicación del Cabildo de Lanzarote para desbloquear un conflicto laboral que continúa sin solución
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Arrecife
“El sindicato rechaza la nueva propuesta empresarial del 17 de octubre, que introduce retrocesos en materia salarial, jornada laboral, pagas extraordinarias, permisos retribuidos y otros derechos que ya habían sido objeto de consenso durante la negociación”
La Unión Insular de CCOO de Lanzarote, conjuntamente con la Representación Legal de las Personas Trabajadoras (RLPT) del Servicio de Recogida Selectiva de Lanzarote, gestionado por URBASER, S.A., denuncia públicamente el importante retroceso que supone la última propuesta de convenio colectivo presentada por la empresa el pasado 17 de octubre de 2026.
Después de más de 20 meses de negociación, numerosas reuniones y sucesivas propuestas formuladas por la representación social, resulta absolutamente incomprensible que la empresa, en lugar de concentrar sus esfuerzos en resolver las discrepancias que mantienen bloqueado el convenio, haya optado por modificar cuestiones que ya habían sido objeto de entendimiento entre ambas partes.
Desde CCOO consideramos que esta actuación supone un grave paso atrás en el proceso negociador, genera nuevas discrepancias donde anteriormente existían acuerdos y dificulta todavía más la posibilidad de alcanzar una solución al conflicto laboral.
No resulta razonable que, después de más de 20 meses negociando, tengamos que volver a discutir derechos y condiciones laborales sobre los que ya habíamos conseguido acercar posiciones.
La representación social ha trasladado formalmente este jueves, 22 de octubre, un escrito de rechazo a la dirección de URBASER, con copia al Área de Residuos del Cabildo Insular de Lanzarote, en el que se detallan las modificaciones introducidas por la empresa y las consecuencias que podrían tener para las personas trabajadoras.
Entre los principales retrocesos detectados destacan:
Incrementos salariales: la empresa introduce condiciones vinculadas a la puesta en marcha del nuevo servicio, generando incertidumbre sobre la aplicación de las subidas correspondientes a 2027 y 2028. Desde CCOO defendemos que las mejoras económicas tengan fechas de aplicación determinadas y no dependan de posibles retrasos en la nueva adjudicación.
Pagas extraordinarias: se modifican las fechas previamente negociadas para incorporar todos los conceptos salariales a las gratificaciones extraordinarias, condicionando determinadas mejoras a la implantación del nuevo servicio.
Nocturnidad: la empresa introduce una modificación en la redacción del artículo 16 que podría limitar el reconocimiento del complemento salarial correspondiente al trabajo realizado en horario nocturno.
Trabajo en días festivos: URBASER mantiene una cláusula que excluye del plus de festivos a determinadas personas trabajadoras por tener contemplada contractualmente la prestación de servicios durante esos días. CCOO exige eliminar esta diferenciación y garantizar una compensación equitativa para toda la plantilla.
Reducción de jornada: mientras la representación social reclama la aplicación de las 37,5 horas semanales desde la firma del convenio, la empresa pretende condicionarla nuevamente a la puesta en funcionamiento del nuevo servicio.
Días de asuntos propios: la nueva propuesta elimina el reconocimiento de dos días desde la firma del convenio y reduce las mejoras previstas para 2027 y 2028. La propuesta defendida por la parte social contempla dos días desde la firma, tres en 2027 y cuatro en 2028.
A estas modificaciones se suman otras cuestiones relacionadas con la cobertura de vacantes, las garantías sobre el descanso durante la jornada y determinados complementos económicos.
Desde CCOO queremos recordar que la negociación colectiva debe servir para mejorar las condiciones laborales, no para retroceder sobre cuestiones que han requerido meses de reuniones y esfuerzos por ambas partes.
Uno de los aspectos que mayor preocupación genera a esta organización sindical es que la empresa continúa sin ofrecer una solución satisfactoria al artículo 22 del convenio colectivo, relativo a la jornada laboral y su distribución semanal.
Durante los últimos meses, la representación social ha defendido el mantenimiento de la jornada de lunes a viernes para las personas trabajadoras amparadas por las condiciones convencionales vigentes.
No obstante, y con el objetivo de facilitar un acuerdo, desde CCOO se han planteado diferentes alternativas para compatibilizar los derechos laborales con las necesidades organizativas del servicio público.
Entre ellas, se encuentra la posibilidad de establecer turnos voluntarios de martes a sábado, incorporar nuevas contrataciones con esa distribución semanal y regular compensaciones económicas específicas.
Sin embargo, la última propuesta empresarial contempla la posibilidad de designar unilateralmente a personas trabajadoras para prestar servicios durante los sábados cuando no exista personal suficiente, utilizando como criterio preferente la menor antigüedad.
Asimismo, consideramos especialmente preocupante que la empresa pretenda limitar la garantía de mantenimiento de la jornada de lunes a viernes a quienes estuvieran de alta a fecha de 30 de junio de 2022, estableciendo una diferenciación que esta representación no comparte.
Desde CCOO se cuestiona la voluntad real de desbloquear la negociación
Para esta organización sindical, la última propuesta empresarial resulta especialmente preocupante por el momento en el que se presenta.
Nos encontramos ante un conflicto laboral que ha dado lugar a una convocatoria de huelga, después de un prolongado proceso negociador en el que la representación social ha presentado diferentes alternativas para alcanzar un acuerdo.
En este contexto, entendemos que lo razonable habría sido recibir una propuesta empresarial centrada en resolver el principal punto de discrepancia, el artículo 22.
Sin embargo, URBASER ha optado por introducir modificaciones adicionales en materias económicas y sociales que habían dejado de constituir los principales obstáculos de la negociación.
Desde CCOO nos preguntamos qué sentido tiene dedicar más de 20 meses a negociar un convenio colectivo si, cuando estamos próximos a resolver las principales discrepancias, la empresa vuelve a poner sobre la mesa condiciones que empeoran los avances alcanzados.
Recordamos que el artículo 89 del Estatuto de los Trabajadores establece el deber de negociar bajo el principio de buena fe.
Por ello, consideramos que la empresa debe explicar y justificar las modificaciones introducidas y recuperar los puntos de entendimiento alcanzados durante el proceso negociador.
Desde la Unión Insular de CCOO de Lanzarote consideramos imprescindible la implicación del Cabildo Insular de Lanzarote, como administración responsable del servicio público de recogida selectiva y que incluso acordaron con los trabajadores dichos avances laborales para la plantilla y que la empresa ahora a pisoteado toda posibilidad nuevamente.
La institución insular conoce las dificultades que se están produciendo en la negociación y las discrepancias existentes sobre la organización del servicio durante los sábados.
Precisamente por ello, entendemos que el Cabildo debe asumir un papel activo para facilitar una solución que permita garantizar la adecuada prestación del servicio público sin menoscabar los derechos laborales de las personas que lo hacen posible.
No podemos aceptar que los posibles retrasos administrativos o contractuales en la implantación del nuevo servicio se traduzcan en el aplazamiento de mejoras salariales, reducciones de jornada u otros derechos negociados.
Asimismo, recordamos que este conflicto se produce en un contexto en el que CCOO ya ha denunciado públicamente la imposición de unos servicios mínimos del 80%, que consideramos abusivos y desproporcionados, así como las dificultades que se han producido para abordar de manera efectiva las reivindicaciones que motivaron la convocatoria de huelga.
Por todo ello, exigimos que tanto URBASER como el Cabildo de Lanzarote, dentro de sus respectivas responsabilidades, contribuyan a desbloquear una situación que se está prolongando innecesariamente.
La representación social ha dejado constancia formal de su rechazo a la propuesta empresarial del 17 de octubre y ha solicitado que URBASER presente un nuevo documento que respete los avances alcanzados y concentre los esfuerzos negociadores en resolver las discrepancias pendientes del artículo 22.
Desde CCOO reiteramos nuestra plena disposición al diálogo y a la negociación, pero advertimos que esta voluntad no puede interpretarse como una aceptación de retrocesos en las condiciones laborales que ya habían sido objeto de consenso.
La plantilla ha demostrado durante estos meses su disposición a buscar soluciones, planteando alternativas y propuestas que permitan garantizar tanto la continuidad del servicio como unas condiciones laborales dignas.
Lo que no resulta aceptable es que ese esfuerzo negociador tenga como respuesta una propuesta que vuelva a situar el convenio colectivo en un escenario de desacuerdo sobre cuestiones que ya se habían avanzado.
Después de más de 20 meses de negociación, las personas trabajadoras necesitan soluciones, no nuevas dificultades
No vamos a aceptar que se utilice la negociación de un artículo para retroceder en otros derechos que tanto esfuerzo ha costado consensuar.
Finalmente, desde la Unión Insular de CCOO de Lanzarote exigimos a URBASER que rectifique su última propuesta y al Cabildo Insular de Lanzarote que se implique activamente en la búsqueda de una solución.
CCOO continuará defendiendo los intereses de la plantilla y utilizando los mecanismos sindicales y legales que resulten necesarios para garantizar el respeto a sus derechos.
Porque después de más de 20 meses negociando, no estamos dispuestos a volver al punto de partida