01 Oct 2026

“La arquitectura no puede reflexionar sobre la ciudad de manera aislada”

Ovidio Macho Mishal.//Cedida
Gran Canaria

La Semana de la Arquitectura de Las Palmas de Gran Canaria se celebra entre el 2 y el 9 de octubre en la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino, en el Castillo de La Luz

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Las Palmas de Gran Canaria

En esta entrevista, el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Gran Canaria, Ovidio Macho Mishal, avanza los contenidos de este encuentro y del papel que juega la arquitectura en la actualidad

“Con el lema ‘Ciudad específica’ queremos reflexionar sobre cómo la habitamos y cómo queremos transformarla”

“La ciudad del futuro no puede construirse únicamente mediante nueva edificación”

¿Qué relación existe entre arquitectura, cultura y construcción de ciudad?

La arquitectura es una manifestación cultural, pero la cultura tiene además una enorme capacidad para transformar la ciudad y nuestra manera de vivirla. Por eso apoyamos iniciativas estructurales como la candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a Capital Europea de la Cultura y queremos generar nuevos espacios de reflexión. Queremos que el Colegio sea también un lugar desde el que pensar Las Palmas de Gran Canaria, contribuir activamente al debate sobre la ciudad”.

El lema de la XII Semana de la Arquitectura es ‘Ciudad específica’. ¿A qué remite? ¿Cual ha sido la principal inspiración del programa?

‘Ciudad específica’ parte de una idea sencilla, que las ciudades no son intercambiables. Cada una tiene una geografía, una historia, un clima, una cultura y una manera particular de ser habitada. Las Palmas de Gran Canaria tiene unas condiciones extraordinariamente específicas: su relación con el mar, el istmo, los riscos, los barrancos, su clima y la forma en que históricamente ha ido ocupando el territorio. El programa propone volver a mirar esas condiciones para pensar su futuro.

¿Qué novedades presenta esta edición?

Esta edición quiere abrir la Semana de la Arquitectura más allá del ámbito estrictamente profesional y acercarla a la ciudad y a la ciudadanía. Por eso, además de las conferencias y los espacios de reflexión sobre arquitectura, se han incorporado actividades como talleres infantiles, un recorrido por la ciudad en Sitycleta, el vinilado de una guagua con imágenes de distintos barrios de Las Palmas de Gran Canaria y el lanzamiento del primer número de una revista de divulgación cultural, que reunirá distintas miradas profesionales sobre el papel de la cultura en la construcción de la ciudad. Todo ello bajo el lema ‘Ciudad específica’, con el que queremos mirar nuestra ciudad desde aquello que la hace singular y reflexionar sobre cómo la habitamos y cómo queremos transformarla.

¿Qué supone para el sector de la arquitectura un evento como éste, como espacio de encuentro y debate profesional?

La Semana es un punto de encuentro para la profesión, pero también una oportunidad para detenemos y reflexionar colectivamente sobre cuestiones que forman parte de nuestro trabajo cotidiano. Nos permite compartir experiencias, confrontar distintas formas de entender la arquitectura y, sobre todo, abrir ese debate a otras disciplinas y a la sociedad. La arquitectura no puede reflexionar sobre la ciudad de manera aislada.

¿Encuentra miradas innovadoras en los arquitectos isleños?

Hay una generación de arquitectos y arquitectas jóvenes con una sensibilidad especialmente interesante hacia cuestiones como la rehabilitación, la sostenibilidad, el espacio público o nuevas formas de habitar. Nos parecía importante darles un espacio propio, no solo para mostrar su trabajo, sino para escuchar cómo están mirando la ciudad. Las transformaciones futuras de Las Palmas de Gran Canaria también dependerán de esas nuevas generaciones y de su capacidad para plantear respuestas diferentes a problemas que, en muchos casos, también son nuevos.

La rehabilitación y la conservación del patrimonio son también cuestiones fundamentales en una ciudad consolidada. ¿Cómo deberían abordarse?

Tenemos que aprender cada vez más a trabajar con lo existente. La ciudad del futuro no puede construirse únicamente mediante nueva edificación. Rehabilitar, reutilizar y transformar edificios y espacios permite conservar memoria e identidad y, al mismo tiempo, responder a nuevas necesidades sociales y ambientales. El patrimonio no debe entenderse como algo inmóvil, sino como una parte viva de la ciudad que debemos conservar y adaptar.

La identidad urbana y geográfica de Las Palmas de Gran Canaria está definida en buena medida por su Istmo. ¿Cómo debe afrontar la ciudad la transformación de un espacio tan estratégico?

El Istmo es probablemente uno de los lugares donde mejor se explica la singularidad de Las Palmas de Gran Canaria: la relación entre dos frentes marítimos, el Puerto, Las Canteras y una enorme intensidad urbana concentrada en muy poco espacio. Cualquier transformación debe partir de comprender esa condición y debe preservar la identidad de barrios como La Isleta, evitando que la presión turística desplace a sus vecinos, porque ellos son parte esencial de lo que hace singular a esta ciudad.

Otro de los grandes ámbitos urbanos es Ciudad Alta. ¿Qué posibilidades de transformación observa en estos barrios?

Ciudad Alta plantea retos diferentes a los de la ciudad baja y necesita respuestas específicas. Hay cuestiones relacionadas con la accesibilidad, el espacio público, la movilidad, la vivienda y la conexión entre barrios que requieren una mirada conjunta. Más que pensar exclusivamente en grandes operaciones, se puede hacer mucho con actuaciones de regeneración urbana capaces de mejorar progresivamente la vida cotidiana de quienes habitan esos barrios.

¿Está cambiando el papel del COAGC como agente activo capaz de aportar soluciones a los problemas de la ciudad y del territorio en coordinación con otras instituciones?

Queremos que el Colegio, además de representar a los arquitectos, ponga el conocimiento de la profesión al servicio de la sociedad y ayude a construir soluciones.Ya estamos trabajando en esa dirección; con VISOCAN, analizando los costes reales de construcción de vivienda protegida en Canarias; con los ayuntamientos, explorando la emisión de informes técnicos de conformidad para agilizar licencias; y con administraciones y Universidad, colaborando en la gestión de concursos de arquitectura. También queremos participar en los grandes proyectos y debates de la ciudad, apoyando iniciativas como la Capital Europea de la Cultura. Y estamos comprobando que esa voluntad encuentra respuesta, porque cada vez se invita más al Colegio a participar en distintos foros y espacios de reflexión.

¿Qué papel están teniendo las nuevas comisiones de trabajo y cómo puede trasladarse ese trabajo a la sociedad?

Las comisiones permiten que el Colegio no funcione únicamente desde su Junta de Gobierno, sino que incorpore directamente el conocimiento, la experiencia y las inquietudes de los colegiados y colegiadas. Actualmente contamos con las comisiones de tecnología, innovación y formación; vivienda y urbanismo; cultura y eventos; jóvenes arquitectos; patrimonio; Universidad-Escuela de Arquitectura y empresa. A ellas se suma Miscelánea, un grupo abierto de debate entre colegiados. Desde estos espacios están surgiendo iniciativas, debates y propuestas que trascienden a la profesión.

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