La comunidad educativa se organiza ante el silencio de la ULPGC y la falta de implicación sindical en la huelga del 11N
El estudiantado lleva años reclamando mejoras en las residencias universitarias y condiciones dignas para poder estudiar y vivir
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Las Palmas de Gran Canaria
Los comités de organización de la huelga del 11 de noviembre denuncian la NO actuación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y del Consejo de Estudiantes (CEST) ante una movilización estatal por el derecho a la vivienda, salarios justos y control de precios.
El estudiantado lleva años reclamando mejoras en las residencias universitarias y condiciones dignas para poder estudiar y vivir. Sin embargo, la Universidad no ha informado adecuadamente sobre la convocatoria y se han presentado solicitudes formales al Rectorado y enviado hojas de firmas para acogerse al paro académico, sin recibir respuesta. Por su parte, el CEST se niega a secundarlo, sin que se hayan explicado públicamente los motivos de esta decisión.
La precariedad habitacional afecta también al profesorado, especialmente a quienes deben desplazarse entre islas o desde otros territorios para incorporarse a sus puestos de trabajo.
Los comités quieren dejar claro que no estamos ante un profesorado indiferente o desmovilizado. Hay docentes que participan activamente en la organización de la huelga y en espacios de coordinación con el estudiantado. Lo que denuncian es la falta de iniciativa de las estructuras sindicales para impulsar y acompañar esa organización desde la base y defender las condiciones de vida y trabajo del profesorado.
Frente a esto, la organización está surgiendo desde abajo, con comités y espacios de coordinación en los que participan estudiantes universitarios, alumnado de Formación Profesional y profesorado de universidades e institutos públicos.
Los convocantes recuerdan que la vivienda también es un problema educativo, porque condiciona quién puede estudiar, quién puede desplazarse para trabajar y quién puede permanecer en su isla. Por eso, la huelga del 11N debe entenderse como una reivindicación del conjunto de la comunidad educativa.
Exigimos:
Al Rectorado y al Vicerrectorado de Estudiantes, que atiendan las solicitudes del alumnado y garanticen información y participación en el paro académico.
Al CEST, que explique su negativa a secundar la convocatoria.
A las organizaciones sindicales, que se impliquen en la defensa de las condiciones de vida y trabajo del profesorado.
La defensa de la educación pública no puede limitarse a las aulas. También debe defender las condiciones materiales de vida de quienes la sostienen, estudiantes y trabajadoras y trabajadores. No puede haber una educación verdaderamente pública y accesible mientras quienes estudian y enseñan no tengan garantizado el derecho a vivir dignamente y a tener un techo.