La incertidumbre en el voto en las proximas elecciones generales. el PSOE
Carlos Gustavo Rivero Quintana (*)
El PSOE se define a sí mismo como un partido socialdemócrata y progresista, y es descrito como una fuerza de izquierda reformista, feminista, ecologista, laico, europeísta y federalista, defensor del Estado del bienestar y de los derechos sociales. Es actualmente el segundo partido con mayor representación parlamentaria en las Cortes Generales.
Para conocer, y reconocer, a esta formación política hay que tirar de las hemerotecas y observar algunas de las medidas/compromisos electorales a lo que se comprometieron y lo que finalmente hicieron cuando gobernaron.
Durante la etapa del Sr. Felipe González (1982-1996), se comprometieron en las elecciones de 1982 crear 800.000 puestos de trabajo, y a no entrar en la OTAN, compromisos estos que no cumplió. Sonados fueron los casos de corrupción en los que se vio envuelto en esta etapa del gobierno del PSOE, como Filesa (trama de financiación irregular del PSOE destapada en 1991); los GAL (trama de guerra sucia que entre 1983 y 1987 fue llevada a cabo por los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) siendo una trama de terrorismo parapolicial contra ETA y su entorno); Caso Roldán (ex-Director General de la Guardia Civil entre 1986 y 1993, que fuera condenado a 28 años de cárcel por malversación, cohecho, fraude fiscal y estafa, y en el que el Tribunal Supremo (TS) incrementó a 31 años; Caso CESID (en los que los servicios secretos del Estado realizaron escuchas telefónicas ilegales sistemáticas al rey Juan Carlos I, políticos, periodistas y empresarios) y que fuera realizado entre los años 1984 y 1995; y el uso fraudulento de fondos reservados de altos cargos del gobierno para repartirse sobresueldos en metálico y para su enriquecimiento personal, que fuera realizado entre los años 1987 y 1993.
Durante la etapa del presidente Sr. José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011):
El incumplimiento de los objetivos de empleo, que en su programa de 2008 aseguraban seria de la creación de 2 millones. La legislatura término con la destrucción de 2 millones de empleo (hasta los 4,7 millones aproximadamente), y unas tasas de desempleo que supero el 20%.
La negativa, durante la campaña electoral de 2008, a la utilización de la palabra “crisis” económica internacional (conocida como la Gran Recesión) producida por las burbujas inmobiliarias y que hizo quebrar al cuarto banco de inversión (Lehman Brothers) de EE.UU.
Elimino el “Cheque Bebe”.
Las medidas recesivas impuestas por la UE, en mayo de 2010, donde se recorto en gasto social, congelo las pensiones, bajo el 5% de los salarios a los funcionarios, y modifico (junto con el PP) el artículo 135 de la Constitución para priorizar el pago de la deuda pública y garantizar la estabilidad presupuestaria adquirida por nuestro país. De esta forma hizo todo lo contrario, que lo comprometido con la ciudadanía durante la campaña de 2008.
Durante la etapa del presidente Sr. Pedro Sánchez (2018-actualidad):
Juro y perjuro, durante entrevistas a distintos medios de comunicación, de forma taxativa en 2015 que; "con Bildu no vamos a pactar. Si quiere se lo digo 5, 20 o las veces que quiera: con Bildu no vamos a pactar"; al igual que en 2019 afirmo: "no habría podido dormir tranquilo, y que el 95% de los ciudadanos compartiría esa misma intranquilidad, si hubiera cedido a las exigencias de Pablo Iglesias (de Unidas Podemos)". Finalmente, tras una repetición electoral pacto el primer gobierno de coalición de la democracia con Unidas Podemos; y a partir del año 2020, negoció acuerdos con EH Bildu para los Presupuestos Generales del Estado, la reforma laboral y decretos del estado de alarma.
Durante su campaña electoral del año 2019 el PSOE prometió limitar el uso del Real Decreto-Ley para asuntos de extrema y urgente necesidad, dentro de sus compromisos en materia de regeneración democrática y calidad institucional, pero la realidad objetiva es que, desde su llegada al gobierno en junio de 2018, sus gobiernos han aprobado más de 160 reales decretos-leyes (como la pandemia de COVID-19 o las crisis energéticas). Utilización de esta herramienta legal de urgencia que criticaba cuando estaba en la oposición.
Durante su campaña electoral del año 2019, el PSOE defendía la tipificación del delito en el Código Penal para prohibir expresamente la celebración de consultas ilegales, atendiendo a lo ocurrido sobre el referéndum ilegal celebrado en Cataluña en 2017, y afirmando que los líderes del procés independentista catalán debían cumplir íntegramente las condenas por sedición y malversación impuestas por el Tribunal Supremo. No obstante, incumplió lo dicho y el gobierno de la nación otorgo indultos parciales en 2021, reformo el Código Penal para eliminar el delito de sedición en 2022, e impulso la Ley Orgánica 1/2024 de amnistía que ratifico el Tribunal Constitucional el 26 de junio de 2025.
Entre el año 2022 y 2023 el gobierno prometió habilitar más de 184.000 viviendas públicas para el alquiler asequible, a través de la construcción de nueva obra, la rehabilitación energética y la movilización de pisos ya existentes, utilizando entre otras medidas las líneas de crédito el ICO, el suelo baldío perteneciente al Ministerio de Defensa (operación campamento), y viviendas procedentes de la Sareb (banco malo) entre otras medidas. La realidad es que desde 2018 se han producido subidas entorno al 70% para adquirir vivienda, y de entre un 45 y un 70% en lo referente al alquiler, dificultando el acceso a jóvenes y familias. Que de la 184.00 viviendas prometidas en torno a 40 mil están finalizadas y el resto están “movilizadas” según el Ministerio de la Vivienda. El peso del parque de vivienda social en España se sitúa en torno al 3,4% (el quinto más bajo de la UE), muy lejos de la media europea que se encuentra por encima del 8%.
Tras esta relación de hechos aquí descritos, parece coherente pensar si aquello que proponen durante estas próximas elecciones será realizado o no por una formación política que en el pasado se alternaba con el PP en el poder del estado en ese bipartidismo imperfecto con un fuerte complejos a los partidos nacionalistas de nuestro país. Cuando menos generan dudas sobre el margen para el cumplimiento de su programa electoral, más aún cuando ha demostrado que su modelo de Estado se asemeja más a golpes de encuestas, y a tener que ceder con otros partidos del ámbito nacionalista-independentista.
No es óbice pensar que aquel PSOE moderado y con ideología de Centro izquierda ya no existe, y se ve envuelto en mensajes más populistas y en el que más que evidente choque ideológico, fomentando la política de bloques que tanto critican de su némesis ideológica, el PP. Un centro izquierda más preocupado de paliar la tendencia de partidos euroescépticos, y que arrastran aquellos conciudadanos que hartos de la alternancia bipartidista en el gobierno nacional, buscan otras formaciones políticas que les garanticen esa sensación de seguridad basados en el animadversión al diferente y en dar soluciones fáciles a problemáticas muy complejas que requerirían profundas reformas de la constitución española y europea, en un mundo cada vez más globalizado e interconectado donde impera el mundo de las sensaciones que el de la razón.
Habrá que esperar a ver si la ya manida excusa de que viene el “fascismo” (en forma de lo que denominan partidos de extrema derecha-populista y de otras formaciones que asumen parte de su discurso), o de verse obligado a terminar llevando a cabo políticas diferentes a las de su programa electorales por su potenciales “socios” de gobierno (Frente Amplio, y los partidos nacionalistas), no terminan desnaturalizando a un partido de gobierno que se suma a esa polarización política imperante en nuestro entorno con el ánimo de gobernar al precio que sea, y de la consabida resiliencia del actual PSOE que sin ser el partido más votado terminan aglutinando a su alrededor a todos aquellos que temen más a VOX y a lo que promulgan, que a su propia naturaleza identitaria (partidos nacionalistas), y a un programa político que se diluye como un azucarillo cuando tienen que pactar con esta amalgama de partidos políticos cuyos intereses no coinciden con aquello que en campaña se promete, y que no se termina materializando poniendo excusas de lo más variopintas/imaginativas (como el PP). Sobre consensuar políticas de Estado en aquello que vertebra nuestro estado del bienestar (sanidad, educación, etcétera) con la oposición en caso de ganar las elecciones, la historia/hemeroteca vislumbra más una política de “rodillo”/imposición que de consenso. Ya se verá.
Así lo he dicho y así queda.
(*) Articulista