18 Oct 2026

La incertidumbre en el voto en las próximas elecciones generales. El PP

Ventanas de Opinión

Carlos Gustavo Rivero Quintana (*)

El PP se define así mismo como un partido de centro reformista, y es descrito como una fuerza de centroderecha a derecha de orientación liberal-conservador. Es actualmente el partido con mayor representación parlamentaria en las Cortes Generales.

Para conocer, y reconocer, a esta formación política hay que tirar de las hemerotecas y observar algunas de las medidas/compromisos electorales a lo que se comprometieron y lo que finalmente hicieron cuando gobernaron.

Durante la etapa del presidente Sr. José María Aznar (1996-2004), acordó en el Pacto de Majestic con CiU y los acuerdos con el PNV: renunciar a su defensa histórica de la centralización de modo que realizo concesiones de competencias fiscales y traspasos de gestión a las comunidades autónomas; y de igual modo suprimió el servicio militar obligatorio. El propio presidente llegó a denominar a la banda terrorista ETA, como “movimiento vasco de liberación”, y a establecer contactos con dicha organización en el año 1998. Lo más llamativo fue lo acontecido el 11 de marzo de 2004, cuando tras la terrible tragedia de los atentados yihadista en Madrid, con 193 personas fallecidas, nuestro presidente asevero hasta la saciedad que fue ETA, falsedad esta que le costó la reelección como presidente del gobierno.

Durante la etapa del presidente Sr. Mariano Rajoy (1996-2004), con mayoría absoluta (2011-2015):

1.- En campaña electoral en 2011, prometió solemnemente no subir los impuestos bajo ninguna circunstancia y bajar el IRPF para reactivar la economía, cuestión contraria a lo que ya en el poder hizo en 2012, con una subida progresiva del IRPF, y con la subida del IVA general del 18% al 21% y el reducido del 8% al 10% en el verano del 2012. Realizo recortes en Sanidad (incluyendo el copago farmacéutico a los pensionistas según su renta, y la retirada de la tarjeta sanitaria a los migrantes en situación irregular), y también en Educación (redujo los presupuestos universitarios, aumentando drásticamente las tasas de matrícula, incrementando el ratio de alumnos por aula, así como las horas lectivas del profesorado).

2.- A pesar de que en su programa electoral prometía mantener la revalorización automática de las pensiones conforme al Índice de Precios al Consumo (IPC), en el año 2012 el Ejecutivo decidió no compensar a los pensionistas por la desviación de la inflación, limitando la subida mínima legal de las pensiones al 0,25% en épocas de déficit del sistema mediante una reforma implantando el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP), y desligándolas de las subidas del IPC, traduciéndose en una pérdida real de poder adquisitivo de los pensionistas. Se redujo drásticamente el fondo (la llamada “hucha”) de las pensiones, con máximos de cierre de 2011 (66.815 millones), cayendo hasta los 8.095 millones en diciembre de 2017, lo que suponía una reducción de casi un 90%. En recientes declaraciones en un “videopódcast de Quorvm” de la portavoz del PP (Sra. Ester Muñoz) asevera que “el sistema de pensiones va a colapsar” y que el actual va a “petar” y hay que cambiarlo siendo “valiente”, mencionado al modelo de la “mochila austriaca” (un modelo donde las empresas ingresan el 1,53% del salario bruto del trabajador en un fondo de ahorro individual, sustituyéndolo por la indemnización por despido, que es administrado por entidades financieras privadas, y que sería un complemento a la pensión pública).

3.- Realizo una Reforma Laboral (2012) donde se redujo la indemnización por despido improcedente de 45 a 33 días por año trabajado, y los despidos procedentes por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, la indemnización sería de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Además, se facilitó los despidos colectivos (ERE) eliminando la necesidad de autorización administrativa previa.

4.- Para el rescate bancario, con dinero público en junio de 2012, el Ejecutivo solicito a Europa de hasta 100.000 millones de euros (de los que se emplearon unos 41.300 millones), insistiendo que a los contribuyentes "no nos costaría un solo euro", tras estar plagado de excargos políticos (de diferente ideología) los concejos de administración de las entidades financieras (fusión de las antiguas Cajas de Ahorro), por la crisis de las burbujas inmobiliarias. El Banco de España dio posteriormente por perdidos más de 40.000 millones de dinero público, que la ciudadanía tendría que pagar.

5.- El Gobierno aprobó en 2015 el denominado "impuesto al sol", un cargo regulatorio al autoconsumo fotovoltaico que penalizaba a los ciudadanos que instalaban placas solares para producir su propia energía, a pesar de que abogaban por la independencia energética y la transición económica en sectores clave.

6.- Adoptaron otras medidas que bien finalmente suprimieron o quedaron muy diluidas como la introducción de tasas judiciales, la supresión del Canon Digital o la reforma de la Ley del Aborto.

Tras esta relación de hechos aquí descritos, parece coherente pensar si aquello que proponen durante estas próximas elecciones será realizado o no por una formación política que en el pasado se alternaba con el PSOE en el poder del estado en ese bipartidismo imperfecto con un fuerte complejos a los partidos nacionalistas de nuestro país. Cuando menos generan dudas sobre el margen para el cumplimiento de su programa electoral, más aún cuando su potencial socio de gobierno (VOX) ha demostrado que su modelo de Estado (y de Europa) se asemeja más a golpes de encuestas y del mensaje populista de Trumpismo estadounidense. Un PP condenado por la justicia por casos de corrupción como partido (caso Gürtel), y con cargos públicos condenados o en causas judiciales aún pendientes de resolución (como es el caso cuando era exvicepresidente madrileño del PP en la operación Lezo).

No es óbice pensar que aquel PP moderado y con ideología de Centro derecha ya no existe, y se ve envuelto en mensajes más populistas y en el que más que evidente choque ideológico, fomentando la política de bloques que tanto critican de su enemigo, el actual presidente del gobierno nacional, el Sr. Pedro Sánchez del PSOE. Un centro derecha más preocupado de paliar la tendencia de partidos euroescépticos, y que arrastran aquellos conciudadanos que hartos de la alternancia bipartidista en el gobierno nacional, buscan otras formaciones políticas que les garanticen esa sensación de seguridad basados en el animadversión al diferente y en dar soluciones fáciles a problemáticas muy complejas que requerirían profundas reformas de la constitución española y europea, favoreciendo políticas autoproteccionistas por estados (la soberanía nacional) frente a un marco común (la UE), en un mundo cada vez más globalizado e interconectado donde impera el mundo de las sensaciones que el de la razón. 

Habrá que esperar a ver si la ya manida excusa de echarle la culpa al otro (PSOE) o de verse obligado políticas diferentes a las de su programa por su potencial “socio” de gobierno (VOX), no terminan desnaturalizando a un partido de gobierno que se suma a esa polarización política imperante en nuestro entorno con el animo de gobernar al precio que sea (han pedido la dimisión del actual presidente del gobierno en más de una docena de ocasiones desde el principio de la anterior legislatura). Sobre consensuar políticas de Estado en aquello que vertebra nuestro estado del bienestar (sanidad, educación, etcétera) con la oposición en caso de ganar las elecciones, la historia/hemeroteca vislumbra más una política de “rodillo”/imposición que de consenso. Ya se verá.

Así lo he dicho y así queda.

(*) Ciudadano

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