Convivencia y seguridad: prevenir exige actuar con rigor
Asociación de Criminólogos de Canarias
Desde la recién creada Asociación de Criminólogos de Canarias expresamos nuestra preocupación ante las convocatorias y los mensajes difundidos en redes sociales para este fin de semana en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. El contenido de estos materiales, que incluye instrucciones dirigidas a sus participantes, requiere una valoración preventiva por parte de las autoridades competentes.
Nuestra preocupación no parte de una impresión aislada. Se apoya en esos materiales digitales, en situaciones observadas y documentadas fotográficamente durante esta última semana y en los hechos registrados durante Halloween del año pasado en un municipio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, actualmente en proceso de estudio y análisis por criminólogos integrantes de nuestra asociación.
Las semejanzas observadas entre algunos elementos de aquellos episodios y los materiales difundidos ahora justifican su análisis, pero no permiten, por sí solas, atribuir responsabilidades ni afirmar que los hechos vayan a repetirse.
Nuestra posición es clara: prevención, protección de las personas y rechazo a cualquier forma de violencia, intimidación o daño al patrimonio. Defender el derecho de reunión no significa restar importancia a posibles riesgos; advertir sobre ellos tampoco autoriza a criminalizar a quienes participan en una convocatoria.
Por ello, solicitamos a las autoridades competentes:
-
Analizar las convocatorias y los mensajes, atendiendo a su contenido y contexto.
-
Valorar los antecedentes documentados y su posible relación con la situación actual.
-
Adoptar medidas proporcionadas para proteger a residentes, viandantes, participantes y establecimientos.
-
Coordinar la respuesta con los sectores que puedan verse afectados.
-
Analizar para esclarecer cualquier incidente y determinar las responsabilidades de forma individualizada y con todas las garantías.
La criminología debe contribuir a anticipar problemas, no limitarse a explicarlos cuando el daño ya se ha producido. Esa anticipación exige distinguir entre hechos documentados, indicios y previsiones, sin minimizar la información disponible ni convertir las sospechas en acusaciones. Como asociación, reclamamos que esta información se examine con seriedad. La seguridad y la convivencia requieren atención, coordinación y decisiones fundamentadas.