23 de enero de 1937: Tenerife recuerda a los 19 sindicalistas fusilados por el franquismo
Uno de los episodios más graves de la represión franquista en Canarias segó la vida de 19 militantes obreros tras un consejo de guerra sumarísimo
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa Cruz de Tenerife
El 23 de enero de 1937 quedó marcado como una de las fechas más trágicas de la historia contemporánea de Tenerife. Ese día, diecinueve hombres —en su mayoría afiliados a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) — fueron fusilados por el régimen franquista tras un consejo de guerra sumarísimo, en uno de los episodios más duros de la represión ejercida en Canarias durante la Guerra Civil Española.
Tras el golpe militar del 18 de julio de 1936, las Islas Canarias quedaron rápidamente bajo control de los sublevados. A diferencia de otros territorios, no hubo frente de guerra, pero sí una represión sistemática contra cargos públicos republicanos, sindicalistas y militantes de organizaciones obreras. Tenerife se convirtió en un espacio clave de esta persecución.
Los fusilamientos del 23 de enero están vinculados a la denominada Causa nº 246 de 1936, instruida por la justicia militar franquista. En ella se procesó a más de sesenta personas, la mayoría trabajadores organizados en la CNT, acusados de “adhesión a la rebelión”, una imputación paradójica, ya que los encausados defendían al gobierno legítimo de la Segunda República.
Según la acusación, los procesados se habrían reunido en la zona de Cueva Roja, en las inmediaciones de Los Campitos, con el objetivo de organizar la resistencia al golpe militar. Historiadores y expertos en memoria histórica consideran hoy que estas acusaciones fueron exageradas o directamente fabricadas para justificar la eliminación de la organización sindical.
El consejo de guerra dictó 21 penas de muerte. Finalmente, 19 hombres fueron ejecutados, mientras que las dos mujeres condenadas vieron sus penas conmutadas por prisión.
Las ejecuciones se llevaron a cabo en la Batería del Barranco del Hierro, en Santa Cruz de Tenerife. Las víctimas tenían entre 23 y 41 años y eran trabajadores de distintos oficios: jornaleros, albañiles, mecánicos y empleados portuarios, muchos de ellos con responsabilidades sindicales.
Estos hombres, conocidos popularmente como “Los 19”, se han convertido en un símbolo de la represión franquista en Canarias y del intento de destruir el movimiento obrero organizado en las islas.
Durante décadas, estos fusilamientos permanecieron silenciados. No fue hasta la llegada de la democracia cuando familiares, investigadores y asociaciones de memoria histórica comenzaron a recuperar sus nombres y su historia.
Hoy, más de ocho décadas después, el 23 de enero sigue siendo una fecha de recuerdo y reivindicación. Diversos colectivos reclaman el reconocimiento institucional de las víctimas, la protección de los lugares de memoria y la anulación de las sentencias dictadas por los tribunales franquistas.
Los fusilamientos del 23 de enero de 1937 no solo representan una tragedia humana, sino también un recordatorio de las consecuencias de la intolerancia y la represión política, cuya memoria sigue viva en la sociedad tinerfeña.
*Centro para la Investigación y la Divulgación de la Memoria Histórica y Democrática de Canarias*
