La fascinante ciencia de cómo escuchamos la música
Neurocientífica canaria revela los secretos del cerebro al escuchar música en la prestigiosa revista científica estadounidense PNAS
Iballa Burunat/Jyvaskyla (Finland)
¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando una frase musical termina y comienza otra? «La clave está en los límites musicales: esas líneas invisibles que dan forma a nuestra experiencia auditiva y nos permiten disfrutar de la música», explica la Dra. Iballa Burunat. Este hallazgo lleva sello canario: la investigadora, natural de Canarias, ha liderado junto a los catedráticos Daniel Levitin y Petri Toiviainen —todos ellos neurocientíficos y músicos— un estudio publicado en la prestigiosa revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
La Dra. Burunat, que actualmente trabaja en el Centre of Excellence in Music, Mind, Body and Brain de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia), analizó la actividad cerebral de músicos y no músicos mientras escuchaban música, utilizando resonancia magnética funcional junto con métodos estadísticos avanzados y análisis de elementos acústicos. Su estudio muestra cómo el cerebro procesa la música, especialmente en esos momentos clave en los que una frase termina y otra comienza. Los resultados revelan que las transiciones entre frases musicales activan redes cerebrales específicas, y que la formación musical influye en este procesamiento.
Al analizar cómo reaccionaban los cerebros de músicos y no músicos mientras escuchaban música en un escáner de resonancia magnética funcional, los investigadores identificaron diferencias significativas en la actividad cerebral en los momentos de transición entre frases musicales.
La segmentación musical: clave para comprender y disfrutar la música
Al igual que organizamos el lenguaje en frases para darle sentido, los seres humanos también segmentamos las secuencias musicales para extraer significado de las composiciones. Esta capacidad de detectar y procesar los límites entre una frase y la siguiente es fundamental para disfrutar de la música y, además, facilita nuestra capacidad de recordarla. «Sin segmentos discernibles, la música carecería de forma: la percibiríamos como un flujo interminable y caótico de sonidos, similar a leer un texto sin puntuación ni pausas claras entre frases, lo que haría muy difícil seguir la narrativa», explica la Dra. Burunat.
La capacidad de segmentar da forma a la vida cotidiana
«La capacidad de segmentar o de percibir estos límites es, de hecho, una habilidad que trasciende la música: influye de manera significativa en nuestra vida cotidiana. Nos ayuda a entender el habla, desenvolvemos en interacciones sociales y seguir instrucciones complejas, tareas que requieren dezmenuzar la información en fragmentos más pequeños para comprenderla. La música no es diferente: cuando escuchamos, nuestros cerebros están constantemente identificando patrones y anticipando lo que viene a continuación. Poder procesar los límites musicales nos permite entender mejor la estructura y, por ende, el significado de las composiciones», aclara Iballa Burunat.
Música del mundo real, conocimiento del mundo real
El estudio también destaca por su enfoque para investigar las transiciones entre frases musicales. Se empleó un método que reproduce de la forma más fielmente posible las condiciones del mundo real: la única tarea de los participantes fue escuchar música auténtica de diversos géneros, sin realizar ninguna actividad adicional durante el experimento.
Patrones cerebrales distintos para los límites musicales
«Nuestro estudio identificó patrones específicos de actividad cerebral durante los distintos momentos de transición entre frases musicales. A medida que se aproxima una transición, las áreas auditivas posteriores, ubicadas en la parte superior y lateral del lóbulo temporal, justo por encima y detrás de las orejas —situadas en la parte lateral de la cabeza, justo por encima de las orejas— se preparan para el cambio. Durante la transición y en los instantes inmediatamente posteriores, la actividad se desplaza hacia regiones auditivas más anteriores y medias del lóbulo temporal —situadas más cerca de las sienes— para procesar la nueva información, mientras que se observa una notable desactivación masiva en las regiones frontales y parietales (zona superior y posterior)», explica Iballa Burunat.
Sistema similar al del lenguaje
«Esta actividad dinámica es comparable similar a cómo procesamos las frases en el lenguaje; al igual que en el procesamiento del lenguaje, las frases musicales activan sustratos neuronales comunes involucrados en el procesamiento sintáctico y la detección de reglas»
La experiencia importa
«También observamos que los músicos y los no músicos utilizan estas dos redes de manera sutilmente diferente. Los músicos involucran más circuitos especializados para el procesamiento auditivo, mientras que los no músicos utilizan una red más amplia y general para navegar por los límites musicales. Esto muestra la notable adaptabilidad del cerebro humano en cómo la experiencia puede moldear y refinar la forma en que procesamos los sonidos», continúa.
Esta investigación profundiza nuestra comprensión de cómo el cerebro interpreta la música, destacando el papel de la experiencia en la afinación del procesamiento neuronal. Además, abre nuevas vías para explorar terapias basadas en la música orientadas a mejorar la comprensión del lenguaje.
Publication Information:
Burunat, I., Levitin, D., & Toiviainen, P. (2024). Breaking (Musical) Boundaries By Investigating Brain Dynamics Of Event Segmentation During Real-Life Music-Listening. PNAS.

