31 Jul 2026

Priority or Non priority? That's the Question

Pasajeros en instalaciones aereoportuarias.//Cedida
Sociedad

Llevo muchísimos años viajando por todo el planeta gracias a Dios y jamás he entendido algunos comportamientos de gran parte de la raza humana cuando están en los aeropuertos

Juan Santana / Arona

Llevo muchísimos años viajando por todo el planeta gracias a Dios y jamás he entendido algunos comportamientos de gran parte de la raza humana cuando están en los aeropuertos y no deja de sorprender cuando nos sobra tiempo para salir el vuelo y los pasajeros salen corriendo para facturar como si el avión fuera a despegar dejando a pasajeros sin subirse al avión y además anuncian que primero pasan las mujeres y niños, sabiendo que si un avión cae desde el cielo demuestra la verdadera igualdad.

Después está el famoso cartel amarillo dónde podemos leer señalando el camino a los pasajeros "Priority y los Non Priority", que tal vez lleva razón de que por el hecho de que alguien haya pagado más dinero por llevar más equipaje, tenga éstos privilegios de pasar dos o tres minutos antes por el camino de los Priority, pero muchas veces entran antes para subirse a la guagua que después nos llevará a todos juntos hasta donde está el avión y al final llegamos al mismo tiempo.

Después está el problema de no poder pagar en efectivo las consumiciones porque es obligatorio pagar con tarjeta, pero confieso que casi siempre llevo los bocadillos preparados antes de entrar al aeropuerto porque las clavadas de precios son espectaculares y hacemos igual con el agua, entramos con la botella vacía y las llenamos dentro con los chorros con filtros, aunque muchas veces la primera vez que salimos de viaje solemos echarnos algo en los MacDonalds, porque nos gusta saborear unas cuantas papas Deluxe y una buena hamburguesa con más potingues que llevan dentro, aunque sea comida basura para muchísimas personas expertas en gastronomía que cuidan su salud, pero hasta el momento no conozco a nadie que haya muerto por comer en los MacDonalds.

Las colas antes de facturar o pasar por los controles de pasaporte son interminables especialmente en veranos, Navidad y Semana Santa y cada año están despidiendo a más Policías de control porque la tecnología está sustituyendo a los seres humanos con el trato personal. Luego está el tema de los asientos en el avión que también se convirtió en un negocio más y los caprichosos con dinero deciden donde quieren sentarse.

La mayoría de las personas que viajamos preferimos ir sentados en la parte de la ventana sobre todo cuando los vuelos son en horas diurnas para disfrutar de los paisajes desde las alturas y para los vuelos con demasiadas horas tenemos un abanico de posibilidades de pasarlo bien para que las horas de los diferentes vuelos pasen rápido, a no ser que tengamos mucho sueño y vayamos durmiendo durante el viaje.

Para que los viajes sean más placenteros lo mejor es leer un buen libro de esos que enganchan sin poder dejar de gozarlo leyendo y hasta te mosqueas cuando descubres que han pasado cuatro horas y media muy rápido y todavía te queda por leer más de medio libro, pero ya tenemos que bajar del avión. En el último vuelo de Londres a Tenerife tuvimos una hora y media de retraso por problemas técnicos del avión, que lo adiviné desde que vi llegar a dos ingenieros en un coche y supe que eran ingenieros porque en el coche dónde vinieron tenía un adhesivo que decía "Ingenery".

Hubo que esperar una hora y media más porque además tenían que sacar todas las maletas del avión para volverlas a cargar en el nuevo avión, pero siempre aparecen los boca chanclas que se enfadan con la tripulación por el retraso sin ser conscientes de que es mejor que el avión tenga problemas mecánicos cuando está en tierra a qué tenga problemas mecánicos cuando estamos a siete mil metros de altura, pero lo que pasa que los tontos a las tres de la tarde, también son tontos a las nueve de la noche.

Para aterrizar en el aeropuerto de Estonia también hubo que esperar que afloje el tiempo porque era imposible aterrizar un avión tan grande, yendo a Argelia se paró un motor y hubo que hacer un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Irún, viniendo una vez de Madrid recuerdo que era tan fuerte el temporal que hasta las azafatas tenían cara de cagalera, en algunos vuelos con Binter por el aeropuerto de el Norte, el piloto se ha visto obligado a volver a subir cuando ya estamos casi pegados al suelo del aeropuerto y en el año 2006 cuando fueron mogollón de horas volando rumbo a Cuba simplemente decir que todavía dejaban fumar y de los cientos de vuelos que he vivido, el Primer Premio es para el vuelo al aeropuerto de Belgrado en Serbia, porque en éstos viajes te dan unas comidas super sabrosas y el Aeropuerto de Belgrano tiene unos sillones súper cómodos dónde cada vez que los utilizaba enseguida me quedaba dormido. Aquí lo dejo, ya te puedes desamarrar el cinturón. 

 

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