Confieso que estamos controlados en un 99 % con la tecnología
Lo que no sabía era que detrás del número había un chip donde nos controlan hasta la velocidad
Juan Santana / Arona
El domingo día 12 de abril del 2026 participé en el Maratón de Las Galletas en el sur de Tenerife y aguanté los cinco kilómetros, aunque confieso que caminé aproximadamente veinte metros por la zona de Las Rosas y por poco doy media vuelta, pero saqué fuerzas de Dios sabe dónde para comerme los cinco kilómetros.
Confieso que estamos controlados en un 99 % con la tecnología, porque el número que llevo en mi camiseta era de mi hija, pero como ella no pudo asistir "me obligó a correr" y ahí estuve viviendo una experiencia más de mi vida con más de seis décadas. Lo que no sabía era que detrás del número había un chip donde nos controlan hasta la velocidad y según leí, corría a una media de siete minutos por kilómetro que pienso que está bien, pero además mi hija estaba controlándome y supo que caminé aproximadamente veinte metros en la zona de Las Rosas, ¡Increíble).
Toda mi vida desde que tengo uso de razón, desde los tres o cuatro años estoy pedaleando, además estuve en una federación de atletismo en Gran Canaria, pero jamás he llevado un control alimenticio porque como todo lo que quiero mientras pueda y ésto es lo que hay. La salud mental y física es muy importante para nuestras vidas, pero aunque lleves una vida sana puedes irte al otro barrio antes del borracho que lleva más de treinta años agarrando pedos lúcidos.
Recuerdo aquel jueves de nos fuimos al Hospital Insular de Las Palmas desde Tenerife con tres amigos para ver a otro amigo que estaba en la sexta planta parapléjico a causa de un accidente y por cierto éstos cuatro amigos ya están todos en el otro barrio esperándonos porque aquí no se queda ni el más millonario en dinero me refiero. Pues cuando íbamos en el ferry Armas, les comento que uno de los tres amigos murió a los cincuenta y tantos por exceso de mala vida físicamente y mentalmente.
Otro falleció con más de ochenta años y tres cuartas partes de su vida se la pasó fumando porros de hierba y bebiendo ron, pero comía bien y estuvo un tiempo viviendo tirado en la calle, hasta que una persona lo adoptó, pero el caso más flipante fue el del tercer amigo que me estuvo comiendo la oreja durante las dos horas del trayecto desde Tenerife al Puerto Nelson Mandela de Las Palmas contándome que jamás había fumado tabaco ni marihuana, que llevaba tres cuartas partes de su vida practicando deporte, que además llevaba una alimentación sana y equilibrada y además tenía una finca ecológica......pues a la siguiente semana estuve en el duelo en el tanatorio de El Médano en el sur de Tenerife porque le dió un infarto.
¿Como se te quedó el cuerpo querido lector?. Ésto es lo que hay y no estoy fomentando la mala vida obviamente, sino que cada persona tiene un currículum sanitario por naturaleza y según los médicos por dos veces que he ido hacerme una analítica, confiesan que "por ahora" mi salud es de Matrícula de Honor porque tengo una actitud positiva y la actitud positiva quema tóxinas.
Estuve un tiempo allá por el año 2004 yendo con mi guitarra a animar a los enfermos terminales de la Clínica San Juan de Dios todos los domingos y aquel domingo inolvidable a las cinco de la tarde cuando llegué a la Clínica con mi guitarra después de recorrer 70 kilómetros desde el sur de Tenerife, estaban dos o tres médicos esperando en la entrada de la clínica para prohibirme entrar. Cuando le pregunté con todo el Amor del mundo porque no podía entrar, la respuesta exacta fue la siguiente, "Es que usted les hace reír mucho a algunos pacientes y de las carcajadas se les van los puntos y hemos tenido que volver a operar".
Confieso que me hizo feliz ésta forma de despedirme por hacer reír, además dejé de recorrer 140 kilómetros ida y vuelta desde el sur de Tenerife y es inolvidable aquella imagen de un enfermo en paz descanse mirándome escondido detrás de una columna y yo con la mirada diciéndole "lo siento, ésto es lo que hay". Aquí lo dejo para seguir reflexionando sobre la vida de cada uno. Gracias por leerme.
