22 Jun 2026

La respuesta del SCS tras meses de huelga es un ejercicio de cinismo institucional que los médicos consideran vergonzosa e inaceptable

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Sanidad

El Gobierno de Canarias prefiere seguir perjudicando a los pacientes antes que resolver el conflicto con los médicos

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa Cruz de Tenerife

22-6-2026

Después de meses de huelgas, movilizaciones, reuniones, propuestas, advertencias y paciencia, la respuesta que el Servicio Canario de la Salud ha hecho llegar a CESM Canarias, Sindicato Médico Canario, mediante un correo electrónico es un documento que no responde en absolutamente nada a la propuesta elaborada por este sindicato tras meses de trabajo colectivo. CESM Canarias presentó a la Administración medidas concretas, con cifras, plazos y mecanismos de aplicación definidos, que abarcan desde los descansos post-guardia hasta la regularización de la guardia localizada, la nocturnidad, los planes funcionales o las ratios de pacientes. El Servicio Canario de la Salud (SCS) no ha dado respuesta a ninguna de ellas.

Después de más de 57.000 consultas aplazadas, casi 1.500 intervenciones quirúrgicas suspendidas, miles de pruebas diagnósticas retrasadas y más de 150 millones de Euros perdidos, la conclusión es demoledora.

Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias; Esther Monzón, consejera de Sanidad; y Adasat Goya, director del SCS, han dejado que el conflicto durara meses, han permitido sin reparo alguno que aumentaran las graves consecuencias para pacientes y profesionales y, cuando por fin presentan una propuesta, lo hacen sin una reunión, a través de un email, y con una oferta que demuestra que los médicos y los pacientes les importamos muy poco, que no entienden la gravedad de la situación y, peor aún, que no tienen ninguna intención real de resolverla. Este Gobierno de Canarias parece creer que mientras el problema no afecte demasiado a lo único que realmente les preocupa, que es el desgaste de su poder político, no existe ninguna urgencia para solucionarlo. Se equivocan gravemente. Los pacientes y la ciudadanía en general están hartándose cada vez más con la persistencia de este conflicto.

Durante meses se nos pidió paciencia. Durante meses se nos dijo que había que esperar a Hacienda. Durante meses se nos trasladó que era necesario estudiar el impacto económico de las medidas. Mientras tanto crecían las listas de espera, se suspendían consultas, se retrasaban pruebas diagnósticas, se aplazaban intervenciones y se perdían millones de Euros de dinero público.

Hoy sabemos para qué ha servido toda esa espera: para absolutamente nada.

Ha sido un paripé absurdo e ilógico, impropio de un gobierno responsable que toma las riendas para solucionar los problemas importantes de sus ciudadanos. Meses de retrasos, excusas y promesas para terminar presentando una propuesta que está a años luz de las medidas que CESM Canarias ha defendido desde el primer día en representación de los médicos canarios.

El documento del SCS es especialmente llamativo en lo que omite. No recoge ningún compromiso en materia de descansos post-guardia, a pesar de que CESM Canarias presentó una propuesta detallada y concreta sobre cómo avanzar hacia la eliminación de las jornadas continuadas de 24 horas y cómo garantizar períodos adecuados de recuperación mientras ello no sea posible. Les presentamos la solución. Han elegido ignorarla.

Tampoco existe referencia alguna a la regularización de los médicos que realizan guardias localizadas: profesionales en situación de disponibilidad permanente, sujetos a llamadas en cualquier momento, obligados a desplazarse al hospital en múltiples ocasiones y, con frecuencia, a permanecer en él durante toda la noche realizando intervenciones de alta complejidad, sin reconocimiento retributivo ni regulación alguna.

En materia retributiva, resulta paradójico que la Administración afirme querer eliminar las guardias de 24 horas y al mismo tiempo implante un sistema de incentivos que premia precisamente su acumulación. Consideramos una vergüenza que se establezca una tarifa superior a partir de la sexta guardia mensual, cuando una de las reivindicaciones centrales de este conflicto es precisamente que ningún médico se vea obligado a realizar más de cinco guardias presenciales de 24 horas al mes. El mensaje que lanza la Administración es tan claro como inaceptable: en lugar de proteger la salud de los profesionales, se les incentiva con más trabajo en pésimas condiciones para que sigan sometiéndose a una situación que el propio sistema reconoce como insostenible.

Lo más indignante es que quienes hoy hablan de responsabilidad son los mismos que han permitido perder más de 150 millones de Euros mientras retrasaban una negociación que podría haberse resuelto hace meses. Han permitido un daño enorme a pacientes y profesionales y ahora pretenden cerrar el conflicto con una oferta de mínimos que ignora prácticamente todas las medidas que han motivado esta movilización histórica y que, incluso en aquellos pocos aspectos que aborda, lo hace muy por debajo de lo que la situación exige.

Mientras en otras comunidades autónomas sus gobiernos se han sentado a negociar con los sindicatos médicos y han alcanzado acuerdos que demuestran respeto hacia los profesionales y voluntad de resolver los conflictos, en Canarias ha ocurrido exactamente lo contrario. Excusas, anuncios, filtraciones y, en los últimos días, movimientos difíciles de entender, como que aparezcan organizaciones que no representan al colectivo médico, que no han liderado este conflicto y que no han sostenido las movilizaciones durante meses, defendiendo planteamientos curiosamente parecidos a los que ahora recoge la propuesta presentada por el Servicio Canario de la Salud.

Si el Gobierno de Canarias cree que después de todo el daño causado vamos a aceptar cualquier cosa para cerrar este conflicto, está muy equivocado. Si cree que esta propuesta va a frenar las movilizaciones, se equivoca todavía más. Lo único que ha conseguido es aumentar la indignación de miles de médicos que contemplamos con decepción y rabia, cómo se desaprovecha una oportunidad histórica para resolver problemas que llevan años castigando a nuestra profesión y a la sanidad pública canaria.

CESM Canarias rechaza esta propuesta. La rechazamos porque supone una falta de respeto a los médicos, a los pacientes y a los ciudadanos que han soportado durante meses las consecuencias de este conflicto. La rechazamos porque no responde a los problemas reales que hemos planteado durante meses y porque, después de todo el daño causado, después de toda la unidad demostrada por el colectivo y después de todo el tiempo desperdiciado, los médicos canarios sabemos que merecemos mucho más que esto. Merecemos lo que nuestros pacientes y la ciudadanía nos trasladan cada día con su apoyo y reconocimiento.

Precisamente por ello, CESM Canarias considera que ha llegado el momento de que Fernando Clavijo asuma personalmente la responsabilidad política que exige este conflicto. Durante la huelga médica de 2023, siendo líder de la oposición, manifestó públicamente que siempre recibiría a los representantes de los médicos para escuchar sus reivindicaciones y buscar soluciones. Ha llegado el momento de materializar aquel compromiso. Ha llegado el momento de que el presidente Clavijo decida si cumple su palabra o si elige mirar hacia otro lado mientras la sanidad pública canaria se deteriora.

Por ello, el Comité de Huelga de CESM Canarias anuncia al Gobierno de Canarias que mantiene todas las movilizaciones convocadas. Durante los próximos días convocaremos asambleas en hospitales y centros de salud de todas las islas y realizaremos consultas directas mediante encuestas al colectivo médico. Nos uniremos más, nos organizaremos mejor y decidiremos junto a los facultativos los siguientes pasos de este conflicto.

Queremos trasladar un mensaje muy claro. No es una amenaza. Es una certeza. Si Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias; Esther Monzón, consejera de Sanidad; y Adasat Goya, director del SCS, deciden continuar por este camino, el conflicto continuará creciendo, seguirán aumentando los costes económicos, seguirán acumulándose los perjuicios para los pacientes y continuará deteriorándose la sanidad pública canaria. Y seguirá quedando cada vez más claro quién tuvo la oportunidad de resolver este conflicto y decidió no hacerlo.

Los médicos canarios llevan años sosteniendo un sistema que la Administración no ha sabido cuidar. Han trabajado en condiciones que en cualquier otro sector serían inaceptables: jornadas de 24 horas continuadas, guardias sin descanso garantizado, disponibilidad permanente sin retribución adecuada y plantillas crónicamente infradotadas. Han sido pacientes, han negociado y han esperado. Pero nadie puede exigirle a un profesional que siga sosteniendo indefinidamente un sistema que lo trata como un recurso ilimitado y prescindible.

Los médicos no vamos a dar un paso atrás. Todavía están a tiempo de negociar seriamente. Pero si deciden seguir por este camino, tendrán que asumir toda la responsabilidad y todas las consecuencias de sus decisiones.

Porque este conflicto ya no continúa por falta de soluciones. Si este conflicto, lamentablemente, tiene que continuar, será exclusivamente por la falta de voluntad política de Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias; Esther Monzón, consejera de Sanidad; y Adasat Goya, director del Servicio Canario de la Salud. Y serán ellos, y los partidos políticos a los que representan, quienes tendrán que responder ante los ciudadanos por el daño causado a los pacientes, a los profesionales y a la sanidad pública canaria.

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