El alcalde de Los Realejos exageró por no decir otra cosa las amenazas de la abogada Yurena Carrillo cuando fue a declarar en favor de su empleado municipal Schai Topas
Dijo que ésta lo había amenazado en la vía pública cuando eso jamás se produjo, tanto es así que su comparecencia no produjo ni el silencio en redes sociales ni el alejamiento que había pedido
ELDIGITALDECANARIAS.NET / Los Realejos
Honduras de difícil explicación. El alcalde de Los Realejos transitó un camino inadecuado para una persona que ejerce ese cargo público al posicionarse de manera tan rotunda y tan evidente en un conflicto tan delicado y propenso a situaciones que a nuestro entender rozan la violencia de género y que en este caso, las víctimas no son mujeres, sino dos hombres, ambos poderosos en sus ámbitos frente a una mujer, que además es madre.
En la ya famosa comparecencia del alcalde el pasado 8 de mayo se produjeron estas palabras que ayer se nos escaparon porque en el atestado policial hay una disonancia, ya que su declaración no es correlativa, sino que se lee una cosa, se interrumpe, se intercalan otros papeles y luego viene lo sguiente, que es de suma importancia para lo que aquí estamos relatando.
Adolfo Pérez Siverio declara que, “desde hace aproximadamente dos años, y a raíz de la imposición por parte del Ayuntamiento de una sanción administrativa a la denunciada por maltrato animal, con la consiguiente retirada de los animales que se encontraban bajo su cuidado, el compareciente viene sufriendo por parte de María Yurena Carrillo Ramos continuos insultos, vejaciones e injurias a través de redes sociales, sin que hasta la fecha hubiera interpuesto denuncia por dichos hechos.
“-Que en diversas ocasiones el compareciente se ha encontrado con la denunciada en la calle y en distintos establecimientos públicos, momentos en los que ésta se ha dirigido a él profiriendo expresiones insultantes y vejatorias tales como: "hijo de puta, cerdo, sinvergüenza y maltratador".
“-Que, asimismo, la denunciada le ha dirigido amenazas en la vía pública mediante manifestaciones como:"te vas a acordar de mí" y "te vas a cagar ", generando en el compareciente una situación de temor e intimidación.
“-Que, como consecuencia del referido acoso y de los continuos ataques dirigidos hacia su persona, el declarante se encuentra actualmente bajo tratamiento psicológico, habiendo sufrido episodios de ansiedad y teniendo prescrito tratamiento médico.
“-Que en este acto, desea solicitar una orden de alejamiento en sede judicial sobre esta persona y que, de ser posible, se le inhabilite para el uso y tenencia de redes sociales o cualquier medio de difusión digital de forma permanente.
“- Que no tiene nada más que manifestar por lo que una vez leída, firma la presente en prueba de conformidad, en unión del resto de personas intervinientes si las hubiere y de la Instrucción reseñada”.
Impresionante, sobre todo porque esas situaciones que él relata de la calle y establecimientos públicos no se han dado, lo que resulta especialmente grave y delicado, por cuanto que si se dice ante los funcionarios policiales es para dar una imagen de persona acosada, amenazada realmente y por la que, como además, deben tomarse medidas tan significativas como una orden de alejamiento y la prohibición para que la abogada no use las redes sociales de manera permanente y lo dice una autoridad pública.
¿Qué paso después? Nada. Ni medidas, ni nada por el estilo. Lo que si ha pasado es una guerra por tierra, mar y aire contra la abogada, con numerosos episodios, algunos de ellos, terroríficos y bastante indignos. Ah, no olvidemos que al fondo, la figura del hermano narcotraficante, condenado y que paso años en la trena, Mike RonicoTopas.