Chari!!! ¿Por qué confías en Fuerza Canaria?
He decidido formar parte de Fuerza Canaria. Porque creo que Arona necesita una política más cercana, más humana y, sobre todo, más preocupada por los problemas reales de los ciudadanos
Juan Santana / Arona
Cada semana hasta las elecciones municipales del 2027 presentamos a las diferentes personas del Comité de Fuerza Canaria y los primeros interesados en conocernos somos los mismos componentes del Comité de Fuerza Canaria, pero tenemos una lista infinita de afiliados a Fuerza Canaria deseando compartir su respuesta personal del porqué están apoyando a Fuerza Canaria y sepan todos que los cobardes zorros están eliminando, bloqueando, denunciando y degradando todos los artículos o noticias que están relacionadas con Fuerza Canaria, cuando no estamos haciendo daño a NADIE y será porque están nerviosos los zorros con cuerpos de humanos que son unos cobardes y hasta el momento no compartimos con nombres y apellidos a algunas y algunos que tienen la lengua demasiado larga o no controlan sus dedos cuando escriben en las redes sociales.
No queremos darle más importancia porque sería perder demasiado tiempo y "por ahora" no publicamos sus nombres. Sin más preámbulos leemos la respuesta de Chari, la presidenta de la Asociación de vecinos de Lomo Negro, un pueblo anexo a El Fraile en el sur de Tenerife, un pueblo que han levantado con mucho sacrificio y ahora algunos boca chanclas sin tener la información critican de forma tóxica y en Lomo Negro hay maravillosas personas entre ellas Chari, una mujer guerrera y con mucho amor está luchando sin miedo al éxito con Fuerza Canaria, porque han sido los únicos que han dado el Alma cuando hubo y hay que hacerlo.
Pregunta; Chari!!!, ¿Por qué apoyas a Fuerza Canaria?
Respusta: Mi decisión de unirme a este nuevo proyecto político nace de una profunda preocupación por la situación que estamos viviendo en muchos de los pueblos pertenecientes al municipio de Arona. Durante años he visto cómo determinados problemas que deberían ser prioritarios continúan sin resolverse. Y creo que llega un momento en el que no basta con quejarse desde fuera. Si realmente queremos que las cosas cambien, hay que dar un paso adelante, participar y aportar soluciones. Por eso he decidido formar parte de Fuerza Canaria. Porque creo que Arona necesita una política más cercana, más humana y, sobre todo, más preocupada por los problemas reales de los ciudadanos.
Para mí hay cuestiones fundamentales que deberían estar en el centro de cualquier gestión municipal: seguridad, limpieza, vivienda, servicios públicos, atención al ciudadano y una administración más rápida y eficiente.
Seguridad
No podemos acostumbrarnos a determinadas situaciones que se están convirtiendo en algo cotidiano.
Necesitamos más vigilancia, más cámaras de seguridad y una mayor presencia policial allí donde realmente se necesita. También necesitamos que las normas se cumplan y que quienes las incumplan tengan consecuencias.
No podemos entender que determinadas conductas incívicas o situaciones que generan inseguridad se prolonguen en el tiempo sin una respuesta adecuada.
Necesitamos que la administración esté al lado del ciudadano que cumple, pero que también actúe con firmeza frente a quienes incumplen las normas.
Limpieza
Otro de los problemas que considero preocupantes es la limpieza.
Últimamente parece que se ha convertido en algo habitual que los propios vecinos tengan que organizarse para limpiar sus barrios. Que los ciudadanos quieran colaborar y cuidar su entorno es positivo y demuestra el compromiso de nuestra gente.
Pero los vecinos pueden colaborar, nunca sustituir a los servicios municipales.
Queremos pueblos limpios, cuidados y dignos, y eso requiere una gestión eficaz de los recursos públicos.
Vivienda: soluciones y empatía
La vivienda es uno de los problemas que más preocupa a muchas familias, y creo que el Ayuntamiento debe afrontarlo con empatía, diálogo y voluntad de encontrar soluciones.
Detrás de cada vivienda hay una familia, unos ahorros, un esfuerzo y muchas veces un proyecto de vida.
Las normas deben cumplirse, pero también debemos buscar alternativas dentro de la legalidad, como asesoramiento, regularización cuando sea posible, ayudas, mediación o colaboración con otras administraciones.
No se trata de permitir lo que no sea legal, sino de buscar soluciones antes de dar la espalda al ciudadano.
Necesitamos un Ayuntamiento que no vea solamente expedientes, sino personas y sus circunstancias.
Una administración más cercana
También me preocupa enormemente la burocracia.
Una gestión que debería resolverse en días puede convertirse en meses y meses de espera. Cambios de titularidad, gestiones relacionadas con el agua y otros trámites administrativos terminan convirtiéndose en auténticas carreras de obstáculos para el ciudadano.
También considero necesario revisar el funcionamiento de los servicios de atención al ciudadano. No podemos encontrarnos con oficinas prácticamente vacías mientras conseguir una cita puede resultar complicado.
En otras legislaturas existían sistemas de atención más accesibles, incluso con determinados horarios de tarde. Creo que debemos recuperar una administración más cercana, accesible y eficiente.
El ciudadano no debería sentirse perdido frente a la administración.
Nuestros jóvenes y las bibliotecas
También me preocupa la situación de algunos servicios esenciales para nuestros jóvenes.
Las bibliotecas deberían ser espacios vivos, abiertos y con actividad. Son lugares donde nuestros niños y jóvenes pueden estudiar, formarse y encontrar oportunidades.
No podemos permitir que determinados espacios permanezcan cerrados o sin actividad cuando precisamente necesitamos ofrecer alternativas y oportunidades a las nuevas generaciones.
Diversidad, convivencia y educación cívica
Arona es un municipio multicultural y esa diversidad puede ser una gran riqueza. Pero para que funcione necesitamos respeto, integración y convivencia.
Creo que debemos impulsar programas de concienciación y educación cívica, ética y moral para todos, especialmente para los jóvenes y para quienes llegan a nuestro municipio.
No se trata de imponer una cultura sobre otra, sino de recordar que todos tenemos derechos, pero también obligaciones.
Respetar los espacios públicos, mantener limpia la calle, no tirar residuos, respetar el descanso de los vecinos, cumplir las normas y cuidar nuestro entorno son responsabilidades de todos, independientemente de nuestra procedencia.
La diversidad debe unirnos, no separarnos
Queremos un Arona multicultural, pero también limpio, seguro, respetuoso y comprometido con la convivencia.
Menos enfrentamientos y más soluciones
Creo que los ciudadanos están cansados de las peleas políticas, de los enfrentamientos y de ver cómo unos culpan a otros mientras los problemas continúan.
La política debería servir para solucionar problemas, no para crear más problemas.
Necesitamos políticos capaces de escuchar, de ponerse en el lugar del ciudadano y de conocer lo que ocurre realmente en nuestros barrios y nuestros pueblos.
No pretendo decir que todo sea fácil ni que tengamos todas las respuestas. Pero sí creo que tenemos que recuperar algo fundamental: las ganas de trabajar por nuestra tierra y por nuestra gente.
Por eso he decidido dar este paso.
Me uno a este proyecto con la intención de aportar, escuchar y trabajar. No quiero limitarme a decir que las cosas no funcionan.
Quiero intentar formar parte del cambio.
Quiero un Arona más limpio, más seguro, con mejores servicios públicos, con oportunidades para nuestros jóvenes, con soluciones para el problema de la vivienda, con una administración que escuche al ciudadano y con unos pueblos donde podamos sentirnos orgullosos de vivir.
Porque al final, independientemente de nuestras diferencias políticas, culturales o personales, todos queremos lo mismo: vivir en un municipio digno, seguro, limpio, respetuoso y con futuro.
Y esa es, en definitiva, la razón por la que he decidido unirme a Fuerza Canaria.
Hace falta un cambio
