El gofio de La Palma es el mejor
Cuando han otorgado el primer premio al gofio de la Gomera, es porque el jurado no ha probado el El Guanche de La Palma, el de seis mezclas, con millo, trigo, cebada, garbanzas, judías y habas
Juan Santana / Santa Cruz de La Palma
Sepa usted que soy un catador de gofio de los mejores y sin ánimos de calentar el ambiente, creo que cuando han otorgado el primer premio al gofio de la Gomera, es porque el jurado no ha probado el gofio El Guanche de La Palma, el de seis mezclas, con millo, trigo, cebada, garbanzas, judías y habas.
Un gofio que con tres cucharadas soperas en la taza de con leche, ya queda mezclado como si fuera para enfoscar una pared, pero no le digas ésto a la madre de David el gerente del Restaurante La Marina de Las Galletas porque te arranca los pocos pelos que tengas. Pero además me encanta tomarme la leche con gofio de seis mezclas, con dos o tres cucharas soperas de cola cao y con trozos de queso semiduro dentro y que esté tibia y si algún día decides probar éste manjar sentirás que jamás habías probado el mejor postre del mundo y siempre digo que este manjar es ginseng canario porque te da una energía insuperable.
Hemos visitado el museo del molino de Las Tricias de Garafia en La Palma, donde podemos disfrutar de los que queda de este molino que hizo gofio para millones de personas. Un molino que movía las astas con el viento hasta que llegó el motor de gasoil, que no es igual, pero ya sabemos cómo son los avances tecnológicos.
El gofio de millo es bueno para amasar con potaje o con una cazuela, con plátanos, con miel o agua, pero con la leche no me gusta el gofio de millo porque tienes que hechar casi un cuarto kilo dentro de la taza para que se amase, pero jamás tendrá el gusto que tiene con el gofio de seis mezclas y con cola Cao. Hace unos años compré un kilo de gofio con cincuenta por ciento de millo y cincuenta por ciento de trigo porque no había otro en un supermercado de El Fraile en el sur de Tenerife y cuando llegué a casa, metí como siempre el gofio en una lata.
Cuando calenté la leche, metí el gofio y descubrí que el noventa por ciento por lo menos era de millo y fuí al cubo de la basura para buscar el paquete vacío de gofio y leí que era de Alajero en la Gomera. Busqué el número de teléfono y llamé con mucho Amor y Respeto obviamente para quejarme de lo que había vivido y gustó mi queja. Cuando era niño hacía cola con otros niños y cada uno teníamos la taza preparada con gofio en el fondo para que nos pusiera leche de la vaca acabada de ordeñar y es inolvidable y no oliamos ni el olor al estiércol.
Ahora mismo pasa lo mismo con la corrupción política, la comparo con el estiércol, ni la huelo, ya es algo normal. Hoy día doce de agosto del año 2026 yendo en coche desde Tijarafe hasta Barlovento, salimos a las diez de la mañana y no encontré ni veinte coches por todo el camino. Quería saludar a Vicente el alcalde de Punta Gorda, que lleva de Alcalde hace más de veinte años y es igual que Fraga de Adeje en Tenerife y los dos son socialistas.
Los dos alcaldes tienen los municipios que da gusto verlos, pero nos vamos despidiendo como comencé al principio, hablando de gofio y estoy casi convencido de que el jurado del certamen para decidir el mejor gofio, no han probado el gofio de seis o siete mezclas de La Palma, pero no se lo tomen a mal, que ésto es una queja con mucho cariño y mucho Amor.
Hoy muchos niños no comen gofio porque han nacido con madres muy finas, pero en las farmacias les meten el gofio con la frase, "Harina de maíz tostado", en una cajita de colores y un niño lindo con ojos azules y la cucharita de gofio, porque es gofio y punto pelota, pero por lo visto la palabra gofio, no vende a las nuevas generaciones.... Ay!!! Como vuelva el hambre!!!! Verán que se comerán hasta el gofio seco.


