28 Jun 2026

El merchandising de eventos cambia a medida que las empresas buscan dejar menos residuos

Economía

El panorama está cambiando

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Madrid

Durante años, recibir una bolsa, una libreta, un bolígrafo o cualquier otro objeto promocional en una feria formaba parte casi obligatoria de la experiencia. Las empresas necesitaban elementos físicos para reforzar su presencia y los visitantes se acostumbraron a regresar a casa con una colección de pequeños artículos que, en muchas ocasiones, terminaban olvidados en un cajón.

El panorama está cambiando. Las compañías siguen utilizando productos promocionales para generar recuerdo de marca, pero cada vez prestan más atención a qué objetos entregan, cuánto tiempo pueden resultar útiles y qué ocurre con ellos cuando dejan de utilizarse. La preocupación por los residuos y por el consumo de materiales ha llegado también a un sector que durante mucho tiempo estuvo muy vinculado a los artículos de uso puntual.

Esta transformación resulta especialmente visible en ferias, congresos y encuentros profesionales, donde se concentran grandes cantidades de visitantes y expositores durante periodos muy cortos.

Un objeto promocional tiene más valor cuando se utiliza

La utilidad se ha convertido en uno de los criterios más importantes a la hora de elegir productos promocionales. Una botella reutilizable, una bolsa resistente o un accesorio para trabajar pueden permanecer durante meses o incluso años en manos de una persona, mientras que otros objetos tienen una vida útil mucho más corta.

Esta diferencia afecta directamente a la capacidad del merchandising para generar recuerdo. Un producto que acompaña al usuario durante su día a día mantiene presente la marca durante mucho más tiempo que uno que solo se utiliza durante el evento en el que fue entregado.

Por eso, seleccionar un artículo promocional requiere pensar en algo más que el espacio disponible para colocar un logotipo. También conviene preguntarse para qué servirá, quién lo utilizará y en qué circunstancias.

La sostenibilidad no consiste únicamente en cambiar un material

Existe cierta tendencia a asociar automáticamente merchandising sostenible con productos fabricados en materiales reciclados. Aunque el origen de las materias primas es importante, la sostenibilidad de un producto depende de muchos más factores.

La durabilidad, el proceso de fabricación, la posibilidad de reutilización, el embalaje o la vida útil del artículo también influyen en su impacto. Un producto fabricado con un material aparentemente sostenible pierde parte de su sentido si está diseñado para utilizarse una sola vez.

Desde esta perspectiva, el merchandising sostenible para empresas de Rebel Merchan se puede entender como parte de una estrategia más amplia de selección de productos promocionales, donde se valora tanto la composición del artículo como su utilidad y permanencia.

Las ferias profesionales tienen sus propias necesidades

Un evento profesional no funciona igual que una campaña promocional convencional. En una feria o congreso, las empresas compiten por captar la atención de visitantes que recorren decenas de stands en pocas horas.

El merchandising cumple aquí una función concreta. Puede servir para iniciar una conversación, facilitar los datos de contacto, acompañar una demostración o simplemente proporcionar al visitante un recuerdo físico de la empresa.

Sin embargo, repartir productos sin una estrategia clara puede generar el efecto contrario. Cuando todos los expositores entregan objetos similares, resulta difícil que alguno destaque. La elección del artículo, su presentación y su relación con la actividad de la empresa adquieren entonces una importancia especial.

El tamaño y la logística también cuentan

Una cuestión que suele pasar desapercibida al preparar un evento es la logística. Un producto puede resultar atractivo sobre el papel y convertirse en una complicación cuando hay que transportar cientos o miles de unidades hasta el recinto.

El espacio disponible en el stand, la facilidad de almacenamiento y el volumen de cada artículo condicionan la planificación. También hay que calcular qué cantidad será necesaria para evitar tanto quedarse sin unidades durante el evento como acumular un excedente difícil de aprovechar posteriormente.

En congresos internacionales, además, pueden entrar en juego cuestiones relacionadas con el transporte entre países y las restricciones sobre determinados materiales o productos.

El merchandising también forma parte de la experiencia del visitante

Un buen evento profesional no se recuerda únicamente por las ponencias o las reuniones mantenidas. La experiencia está formada por numerosos detalles, desde la señalización del recinto hasta la atención recibida en cada stand.

Los productos promocionales pueden integrarse dentro de esa experiencia cuando tienen una relación lógica con lo que está ocurriendo. Una empresa tecnológica puede entregar un accesorio relacionado con el trabajo digital, mientras que una compañía dedicada a actividades deportivas puede apostar por artículos pensados para utilizarse durante el ejercicio.

En el caso del merchandising para ferias y congresos de Rebel Merchan, la elección de productos puede plantearse precisamente desde esa perspectiva, buscando que el artículo tenga una utilidad real y que su presencia en el evento no parezca un elemento añadido sin relación con la actividad de la empresa.

Menos objetos y mejores elecciones

La evolución del merchandising empresarial no implica necesariamente entregar más productos, sino seleccionar mejor aquellos que realmente tienen sentido. Una cantidad menor de artículos útiles puede generar un recuerdo mucho más duradero que una gran variedad de objetos de uso puntual.

Este cambio también responde a una modificación en las expectativas de los propios consumidores. Las personas están cada vez más acostumbradas a valorar la procedencia de los productos, su durabilidad y la cantidad de recursos necesarios para fabricarlos.

Para las empresas, adaptar el merchandising a estas nuevas sensibilidades supone revisar decisiones que durante años se tomaban casi por inercia. Elegir un producto promocional implica ahora considerar su utilidad, su vida útil, la experiencia que genera y la coherencia con los valores que la organización quiere transmitir. En ferias y congresos, donde cada objeto entregado puede multiplicarse por cientos de visitantes, esa elección acaba teniendo una importancia mucho mayor de la que parece a primera vista.

 

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