Factores que un desguace considera al valorar tu coche al final de su vida útil
El factor más básico, y el que marca el "piso" del precio, es el peso del vehículo
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Las Palmas de Gran Canaria
Aunque nos cueste aceptarlo, llega un momento en la vida de todo conductor en el que debemos decir adiós a nuestro coche. Ese que nos llevó de Las Canteras a las cumbres de Tejeda o que aguantó estoicamente los atascos en la TF-1. Generalmente esto ocurre cuando el presupuesto de reparación de una avería supera el valor del vehículo o por un accidente que lo ha dejado inservible. Pero enfrentarse al proceso de vender un coche al desguace es un paso natural, aunque a menudo está plagado de dudas.
Ahora bien, puesto que no todos los coches valen lo mismo, es importante que entendamos cómo los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT), nombre oficial de los desguaces, realizan la valoración de estos al momento de la compra. Veamos qué es lo que realmente ven los expertos cuando abren el capó de tu viejo vehículo.
El peso del metal
El factor más básico, y el que marca el "piso" del precio, es el peso del vehículo. Para nadie es un secreto que, un coche es, en su mayoría, acero y aluminio. Por lo tanto, si el mismo no tiene ninguna pieza aprovechable, su destino lógico será la prensa. Aquí el desguace actúa como el primer eslabón de la economía circular para aprovechar estos recursos.
Sin embargo, el precio del metal es volátil. Razón por la cual los CAT siguen muy de cerca las cotizaciones internacionales de la chatarra férrica. Pero, en principio, cuanto más pesado sea tu vehículo, mayor será su valor intrínseco como residuo metálico, independientemente de su estado mecánico. En las Islas Canarias, este valor a veces fluctúa debido a los costes logísticos de transporte del metal hacia las fundiciones en la península, un detalle que los centros locales siempre tienen en cuenta.
El estado del motor
Esto es lo que puede hacer que la valoración se dispare. Para cualquier desguace en Las Palmas, por ejemplo, el motor es, sin duda, la joya más apetecida. Si tu coche ha llegado allí por un problema en la carrocería o una baja administrativa, pero el motor funciona a la perfección, el precio que te ofrecerán será mucho más generoso.
Para que te hagas una mejor idea de cómo funciona esto, te diremos que actualmente existe una alta demanda de motores segunda mano Fiat, especialmente de los modelos compactos y furgonetas que tanto circulan por nuestras carreteras. Así que, si entregas un vehículo de este tipo en buen estado mecánico, el desguace sabe que tendrá una salida rápida en el mercado de recambios y, por lo tanto, te ofrecerá un buen precio luego de que los técnicos verifiquen que no hay fugas graves, que la compresión es adecuada y que no existen ruidos internos anómalos.
En tal sentido, podemos afirmar que un motor con pocos kilómetros y mantenimiento al día es el factor individual que más incrementa la tasación final al vender tu coche al desguace.
Marca, modelo y salida comercial
El tercer factor por evaluar está relacionado con la ley de la oferta y la demanda. Los desguaces saben que no todos los coches envejecen igual, porque si un modelo fue un superventas hace diez años, es muy probable que haya miles de propietarios buscando piezas de repuesto hoy mismo.
De manera que existe una serie de marcas y modelos que tienen una altísima rotación de piezas en Canarias y que interesan mucho a estos centros. También ocurre que el valor del coche puede subir porque es de un modelo específico y contiene piezas nuevas que son muy caras o difíciles de conseguir. De hecho, a veces, un coche raro puede valer más si el desguace tiene pedidos pendientes de piezas que ya no se fabrican.
El caso es que, el desguace no te paga por el coche en sí, sino por el beneficio potencial que obtendrá vendiendo sus piezas por separado. Por eso, un coche común suele valorarse mejor que uno exótico del que nadie busca repuestos.
Componentes "estrella" y tecnología
Por otra parte, existen algunos componentes que han ido ganando valor estratégico en los últimos años. Los catalizadores, por ejemplo, contienen metales preciosos como el platino, el paladio y el rodio, y los CATs valoran positivamente que el sistema de escape esté completo y sea el original.
Además, los extras también cuentan. Si tu coche tiene llantas de aleación en buen estado, faros de xenón o LED que funcionan, o un interior de cuero bien conservado, asegúrate de mencionarlo, porque estos elementos son muy fáciles de desmontar y vender, por lo que añaden "puntos" a la oferta final.
Documentación y situación administrativa
Puede que este punto pase desapercibido para muchos propietarios, pero es bastante importante. Porque para que el proceso de vender tu coche al desguace sea legal y seguro, la documentación debe estar en regla. Un coche con problemas de reserva de dominio, embargos o falta de papeles es un dolor de cabeza logístico que puede reducir la tasación o incluso impedir la compra.
Ten en cuenta que, los desguaces legales siempre te pedirán la ficha técnica y el permiso de circulación, y se encargarán ellos mismos de tramitar la baja definitiva en la Dirección General de Tráfico (DGT) de forma gratuita. Si el coche tiene la ITV en vigor (aunque no pueda circular por una avería), es un indicativo de que el vehículo ha estado mantenido hasta hace poco, lo que genera confianza en el estado de sus piezas internas.
El factor cercanía
Finalmente está el hecho del transporte, y lo que vivir en el archipiélago implica. Si recurres a un desguace en Las Palmas y tu coche se encuentra en la otra punta de la isla o incluso en otra de isla, el coste de la grúa influirá en lo que recibirás como pago. Muchos centros autorizados ofrecen la recogida gratuita con grúa, pero la distancia a sus instalaciones centrales siempre es un factor que ponderan en el gasto operativo de la operación. Por eso, elegir un desguace con buena infraestructura logística en tu propia isla suele traducirse en una mejor oferta económica.
Como verás, la valoración de tu coche al final de su vida útil se calcula en función de la calidad de sus metales, la salud de su mecánica y la demanda real de sus piezas en el mercado de segunda mano.
Nuestro consejo es que seas honesto sobre el estado del vehículo. Describe los fallos, pero también resalta las virtudes. No es lo mismo un coche que ha sufrido una inundación que uno que simplemente tiene la caja de cambios rota pero, por lo demás, está impecable. Ten por seguro que al acudir a un desguace profesional, estás asegurando que tu coche reciba el trato que merece, contribuyendo al medio ambiente y recuperando una parte de la inversión que hiciste en su día.
¿Estás listo para dar el paso y vender tu coche al desguace?

