La Inspección Provincial de Trabajo plantea las medidas correctoras por la falta de celadores en el CHUC

Esta carencia obliga a otros profesionales a realizar tareas que no les corresponden, incumpliendo con las funciones de cada grupo profesional

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Santa cruz de Tenerife

19 de enero de 2026

La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz de Tenerife ha formulado requerimiento de medidas correctoras en el Hospital Universitario de Canarias tras la denuncia que USAE presentó por la falta de celadores en la plantilla. Esta carencia obliga a otros profesionales a realizar tareas que no les corresponden, incumpliendo con las funciones de cada grupo profesional, las cuales están establecidas legalmente, y el Estatuto de por el que se rige el personal no sanitario. A la falta de celadores se suma la falta de ayudas mecánicas, falta de mantenimiento y de formación del personal lo que supone para los TCE asuma cargas de trabajo inadmisibles y que ponen en riesgo su salud. De hecho, hay un alto índice de accidentes y lesiones musculo esqueléticas, sobreesfuerzo, falta de formación riesgo psicosocial, así como bajas IT entre el colectivo TCAE por asumir tanta carga.

No se trata de una situación transitoria ni puntual o de reordenación. Es permanente y no se está poniendo ningún medio para su solución ni tan siquiera para la mediación con los representantes de los trabajadores ni la insistencia que desde hace años SAE ha mantenido en diferentes instancias. Sin embargo, no ha habido una negociación y acercamiento con las partes de manera que se reduzcan los riesgos para los TCE, a pesar de los datos negativos de la Evaluación de Riesgos Ergonómicos MMC (Informe MAPO), riesgo psicosocial, quejas, cartas, reuniones, bajas, incidentes, etc.

Se presenta una situación de agravio comparativo con respecto a los técnicos de otros hospitales del Servicio Canario de la Salud donde esta situación no se produce, y, sobre todo, se merma la calidad asistencial al paciente. Los TCE presentan un alto riesgo psicosocial y ergonómico porque temen negarse a realizar estas tareas por la posibilidad de ser sancionadas y y de perjudicar al paciente. Al final dicha situación afecta a la salud de los trabajadores que asumen el trabajo de los celadores que no son contratados por el hospital.

Finalmente la Inspección insta al CHUC a efectuar una adecuada evaluación completa de riesgos ergonómicos existentes indicando los riesgos detectados (considerando que los resultados de la MAPO del mes de abril son inaceptables) y las medidas de planificación preventiva a aplicar; mantener actualizado el listado de personal que presta servicios para la empresa e incluir en el documento sobre evaluación de riesgos laborales ergonómicos las medidas para eliminación y control de dichos riesgos. Asimismo, deberá ejecutar y/o planificar las medidas de planificación preventiva no planificadas y mantener el documento sobre planificación preventiva adecuadamente actualizados haciendo constar la fecha de realización, presupuesto, responsable, etc y acreditar documentalmente la realización de tales medidas en los plazos establecidos.

Desde USAE esperamos que se cumpla el requerimiento de la Inspección de Trabajo aunque seguiremos reivindicando la necesidad de que se proceda a la contratación de celadores y una adecuada definición de funciones según corresponda a cada puesto de trabajo, evaluando el riesgo de sobrecarga y sobreesfuerzo real así como la eliminación del agravio comparativo en este hospital, respecto al resto de hospitales del Servicio Canario.