26 Jul 2026

Ojo, urge que lo sepas: Las plumas y los bolígrafos borrables no son aptos para escribir documentos importantes

Ventanas de Opinión

Bruno Perera (*)

En los últimos años han aparecido en el mercado plumas y bolígrafos borrables con una o dos gomas que prometen una gran comodidad: escribir, borrar y volver a escribir sobre el mismo papel. A primera vista parecen un invento excelente, especialmente para estudiantes, profesores y personas que realizan muchos apuntes.

Sin embargo, tras hacer algunas pruebas, he descubierto un inconveniente que conviene conocer antes de utilizarlos para documentos importantes.

Al escribir con una pluma o bolígrafo borrable y aplicar calor por la parte posterior del papel, por ejemplo con un simple mechero, la escritura desaparece por completo. Esto ocurre porque la tinta utilizada es termocrómica, es decir, cambia de color cuando alcanza una determinada temperatura y se vuelve prácticamente invisible.

Este hecho plantea un problema importante. Las impresoras y fotocopiadoras láser utilizan calor para fijar el tóner sobre el papel. En algunos casos, ese calor puede hacer desaparecer parcial o totalmente lo escrito con una pluma o bolígrafo borrable. Del mismo modo, un documento guardado dentro de un vehículo expuesto al sol o cerca de una fuente intensa de calor también podría perder la escritura.

Por este motivo, estas plumas y bolígrafos no deberían utilizarse para:

·        Firmar contratos.

·        Firmar documentos bancarios.

·        Rellenar formularios oficiales.

·        Escribir documentos legales.

·        Cualquier escrito que deba conservarse durante muchos años.

Su verdadero campo de utilidad es otro. Son ideales para:

·        Hacer borradores.

·        Tomar apuntes.

·        Resolver ejercicios.

·        Escribir en agendas.

·        Corregir textos sin desperdiciar hojas de papel.

En este sentido, sí cumplen una función muy positiva: permiten ahorrar papel, ya que una misma hoja puede reutilizarse muchas veces antes de desecharla.

Por tanto, estas plumas y bolígrafos no deben considerarse instrumentos para redactar documentos permanentes, sino herramientas de trabajo temporal.

Antes de usar una pluma o un bolígrafo borrable conviene conocer esta limitación. Un invento puede ser muy práctico, pero también es importante saber cuándo utilizarlo y cuándo no.

Conclusión

Las plumas y bolígrafos borrables son excelentes para ahorrar papel y realizar borradores, pero no ofrecen la seguridad necesaria para documentos importantes. Cuando un escrito deba conservarse, archivarse o tener validez legal, la mejor opción sigue siendo una pluma o un bolígrafo de tinta permanente.

Nota 1: También conviene saber que la escritura realizada con una pluma o bolígrafo borrable que haya desaparecido por efecto del calor —ya sea por la fricción de la goma de borrar o por una fuente de calor, como un mechero— puede reaparecer al enfriarse intensamente el documento, por ejemplo introduciéndolo durante un tiempo en un congelador. No obstante, la recuperación de la escritura puede no ser perfecta y depende del tipo de tinta y de la marca de la pluma o del bolígrafo.

Nota 2: Cuando vaya a firmarse un contrato, un documento bancario, un formulario oficial o cualquier otro escrito con validez legal, es aconsejable que la persona o entidad que prepara el documento facilite su propia pluma o bolígrafo de tinta permanente. De este modo se reduce el riesgo de que, por descuido o de forma intencionada, la firma se realice con una pluma o un bolígrafo de tinta borrable, cuya escritura puede desaparecer si el documento se expone a temperaturas elevadas.

No se trata de desconfiar de quien firma, sino de adoptar una sencilla medida de seguridad que ayude a preservar la integridad y la validez del documento con el paso del tiempo.

Como comprobación adicional, una vez firmado un documento importante puede aplicarse calor moderado por la parte posterior del papel. Si la firma o el texto se atenúan o desaparecen, es un indicio de que se utilizó una pluma o un bolígrafo de tinta borrable y no una tinta permanente.

También conviene tener presente otra posible forma de engaño. Imagine que va a extender un cheque y la persona que va a recibirlo le ofrece amablemente su propia pluma o bolígrafo. Si ese instrumento utiliza tinta borrable, esa persona podría, posteriormente y sin que usted lo advirtiera, borrar la cantidad escrita, el nombre del beneficiario, la fecha y otros datos del cheque, conservando únicamente su firma. Después podría volver a escribir los datos que le interesaran. Por ello, siempre que vaya a firmar o cumplimentar un documento de importancia, es recomendable utilizar una pluma o un bolígrafo de tinta permanente de su confianza.

(*) Articulista

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