Entre la ignominia y la pleitesía de España a Marruecos. ¿y la UE a por uvas?. parte v
Carlos Gustavo Rivero Quintana (*)
La Unión Europea (UE), ha dado pasos muy tibios el pasado día 17 de septiembre, por lo acontecido en Ceuta sin medidas concretas que impidan en el futuro que esto se vuelva a producir, y más como una “advertencia” sobre sus “obligaciones” al reino de Marruecos. Aportando a nuestro país los 114,7 millones de euros como apoyo financiero de emergencia y operativo (de las agencias europeas: Frontex, Europol, y la Agencia de Asilo de la UE (AAUE), y que se le solicitaran el día 24 de agosto por parte de España, para afrontar la crisis. Desde se Europa se trabaja con España para que Marruecos (que dice la UE es un socio estratégico importante) acepte a los migrantes que invadieron territorio de un país miembro de la UE, sin medidas contundentes.
En una entrevista realizada en nuestra televisión pública (RTVE) el 04/09/2026, la exministra de Asuntos Exteriores español, la Sra. Arantxa González Laya (expolítica independiente cercana al PSOE y nombrada por esta ala del gobierno en su día), tachaba de error en el diagnóstico por parte de la UE, afirmando que “ha sido un ataque hibrido en el que la UE debe dotarse de mayores capacidades para detectar estos ataques híbridos y para ponerle un nombre al autor”.
Los migrantes, que han sido un arma de guerra y que ha generado una situación humanitaria extrema, donde son las víctimas junto con los ciudadanos ceutís de una situación insostenible para una ciudad de entorno a 20 kilómetros cuadrados (para más de 80.000 habitantes), con miles de migrantes que deambulan por sus calles y en la que grupos de estos vulneran nuestras leyes cometiendo delitos tan denigrantes como violaciones a mujeres, o muy graves como agresiones/atentados a los agentes de autoridad y a militares, allanamientos de moradas, robos, etcétera. No se trata de estigmatizar a todos los migrantes, pero si se trata de decir la VERDAD de lo que ocurre.
La percepción como ciudadano de la UE, es que abordan nuestras instituciones (como las españolas) la situación desde un enfoque erróneo, y considero muy acertada la evaluación de la Sra. González Laya. El mirar hacia otro lado, y la política de Apaciguamiento de la UE para con Marruecos, no deja de ser un error más para evitar que el agresor (Marruecos) siga con sus políticas de irredentismo que se sostienen en su imaginario, y que carecen de sustento legal internacional alguno (la ONU no incluye nuestras ciudades autónomas en su lista de territorios no autónomos ni las considera colonias pendientes de descolonización, como ya se le indicara en 1975 al anterior rey de Marruecos en sus pretensiones de anexionárselas).
Es preocupante esta puesta de perfil de la UE, y si, como ciudadano europeo y español exijo a la UE que le tire de las orejas a mi gobierno, y que se adopten medidas más contundentes que le recuerde a Marruecos que cuando se recibe dinero de Europa (500 millones de euros entre 2021 y 2027 para la vigilancia de sus fronteras y la gestión migratoria) hay que cumplir con lo firmado y sino habrá graves consecuencias, y no lo que entiendo es más una actitud templada ante esos graves sucesos. Creo que para los estados autócratas, la única solución es la disuasión a modo de consecuencias económicas y políticas, donde sus acciones les suponga un severo castigo que no puedan sostener.
Seguir realizando estas posturas “diplomáticas tibias” de la UE, en este y otros asuntos, solo favorece la visión de debilidad de aquellos estados autócratas que consideran a la UE un problema en el que hay que hacerla desaparecer como asociación económica y política, para negociar de manera individual con estados más pequeños, y volviendo a generar la política de bloques de la guerra fría con el imperialismo (Rusia y EE.UU), y a la que se une China como actor más “inteligente” en ampliar su esfera de influencia y su poder como primera potencia económica mundial. O nos ponemos las pilas o “nos comerán la tostada”, favoreciendo A LOS PARTIDOS ANTIEUROPEISTAS que se aprovechan de esta debilidad y de un sistema de valores democráticos y de libertades que les importa más bien poco.
Así lo he dicho y así queda.
(*) Ciudadano canario, español y europeo.