12 Sep 2026

Entre la ignominia y la pleitesía de España a Marruecos. Propuestas. Parte II

Ventanas de Opinión

Carlos G. Rivero Quintana (*)

Algunas ideas deben ser adecuadas a la ofensa recibida, y yo como ciudadano plantearía:

  • Llamar a la embajadora marroquí en España (y que sea ella, y no otra persona de la embajada la que acuda cuando es convocada) y trasladarle que con Ceuta, Melilla y las Islas Canarias son innegociables, son y serán españolas, evitando así futuras confusiones. Que aclare la información vertida por los hackers llamado “Jabaroot” en la que divulgó información documental secreta que concierne a miles de agentes de seguridad y espionaje de Marruecos (entorno a 70.000), y vinculando el reciente flujo masivo de migrantes del pasado día 30 de julio a un plan planificado por el estado marroquí, que involucra al Sr. Fouad Ali el Himma (alto consejero del Gabinete Real), y al Sr. Abdellatif Hammouchi, uno de los principales responsables de ambos organismos de seguridad Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), responsable de la inteligencia interior, y a la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), el cuerpo policial marroquí. Recordarle a Marruecos que España es un país con una normativa de inmigración que lleva unos plazos (meses en algunos casos), y que facilite la devolución de inmigrantes irregulares a su territorio si procede según nuestra legislación (recordarles que en España prima el interés superior del niño, el cual es un principio rector de rango constitucional e internacional consagrado en el artículo 3.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño y en el Artículo 35 (ley de extranjería) referente a los Menores no acompañados). Del mismo modo que explique si agentes de paisano de la gendarmería marroquí “guiaron” la entrada ilegal de migrantes a Ceuta (tal y como apunta un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) dependiente de la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional de España).

  • Dotar a las ciudades autónomas de las infraestructuras necesarias (en el ámbito sociosanitario, económico y militar), y de los recursos humanos y técnicos ante la más probable repetición de lo acontecido en Ceuta el pasado 30 y 31 de julio. Cuestión está que debía ser blindada por ley con un estatus diferencial del resto del país.

  • Investigar por los servicios de inteligencia españoles y europeos la información vertida por los hackers llamado “Jabaroot”, anteriormente mencionados. Adopción de todas aquellas medidas españolas y europeas, si desde el gobierno marroquí NO se ha comportado como un “SOCIO FIABLE”. Del mismo modo que se investigue si el gobierno marroquí a orquestado la entrada de los migrantes el pasado 30 y 31 de julio a Ceuta según un informe del CENIF, y que ha facilitado a la jueza que lleva el caso.

  • Activación del Frontex. Así de paso nuestros conciudadanos europeos verían de primera mano lo que acontece en las ciudades autónomas españolas.

  • Revisión del Acuerdo Euromediterráneo de Asociación UE-Marruecos, y del Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI), supeditando el mismo a que Marruecos cumpla con los compromisos que adquiere/firma, y sin un aumento de la dotación presupuestaria sin razones que así lo justifiquen.

  • Congelación de los acuerdos de financiación y ayudas a Marruecos pendientes (algunos medios de comunicación en nuestro país afirman que España ha dotado o comprometido más de 1.260 millones de euros en financiación y ayudas a Marruecos desde el año 2018), hasta que no se solvente estos episodios de inmigración irregular provenientes del territorio marroquí. Fiscalizar, en cualquier caso, que los fondos europeos y españoles, se dedican a los fines comprometidos a Marruecos. 

  • Mayor control de nuestras fronteras con Marruecos, con la dotación humana y técnica necesaria a tal fin, lo que incluiría construir un MURO de hormigón de varios metros de altura a lo largo de nuestra frontera con Marruecos, sin menoscabo de lo ya anunciado en construir espigones más largos en nuestras aguas territoriales.

  • Que se dé prioridad al anteproyecto de ley a la nueva Ley de Asilo y a la reforma de la Ley Orgánica de Extranjería en materia de migración (emanada de la Directiva (UE) 2024/1346, y en su cumplimiento). Acordarlo como pacto de Estado con las modificaciones que sean procedentes, recordando que es posible hacerlo con mucha celeridad (cuestión de pocas semanas) si hay acuerdo de la mayoría de la cámara (incluyendo al PP), como ya se hiciera en la reforma del artículo 135 de nuestra Constitución en septiembre de 2011.

  • Dotar de Reglas de Enfrentamiento para nuestras Fuerzas Armadas en caso de agresión (y en el derecho a la legitima defensa que se ampara en el derecho español e internacional) y aumentar la dotación de medios, así como de directrices para las fuerzas y cuerpos de seguridad, y personal de seguridad privada, por las autoridades competentes. Garantizar la seguridad, los derechos fundamentales y la justicia es obligación/condición sine qua non de cualquier estado democrático y de derecho.

  • Aumento de Jueces y funcionarios, en materia de extranjería, tanto en las ciudades autónomas como en todas las comunidades autónomas españolas hasta la solución de esta crisis migratoria.

  • Agilizar los traslados, en espacios acotados para los mayores de edad (lo que requeriría de manera urgente cambios en nuestras leyes), a los migrantes en situación irregular (por entrar de manera ilegal en nuestro territorio), hasta la resolución de sus expedientes según nuestra legislación, en TODAS las Comunidades Autónomas de nuestro país.

En cualquier caso, no hay mayor desinfección democrática que aportar luz a los hechos tal cual son, con la VERDAD como ariete que derribe cualquier atisbo de duda y donde la transparencia es imperativa, porque los ciudadanos tenemos derecho a saber que hacen aquellos (los políticos) cuando se les pone en un puesto de representación y les pagamos sus sueldos y “prebendas” con nuestros impuestos. La política es necesaria, pero con políticos que sean honestos, que tengan altura de miras, y den soluciones a los problemas que la ciudadanía tiene, defendiéndonos contra otros países (sean los que sean). 

Así lo he dicho y así queda.

(*) Ciudadano canario, español y europeo.

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