29 Ago 2026

Alto funcionario realejero, bajos propósitos israelitas

Ventanas de Opinión

Uno que amaba al Mossad

Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, la gente se congregó alrededor de Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos un dios que vaya delante de nosotros; en cuanto a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. 2 Y Aarón les dijo: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. 3 Entonces todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que tenían en las orejas y los llevaron a Aarón. 4 Y él los tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Y ellos dijeron: Este es tu dios, Israel, que te ha sacado de la tierra de Egipto. 5 Cuando Aarón vio esto, edificó un altar delante del becerro. Y Aarón hizo una proclama, diciendo: Mañana será fiesta para el Señor. 6 Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse. 7 Entonces el Señor habló a Moisés: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. 8 Bien pronto se han desviado del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de fundición y lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: «Este es tu dios, Israel, que te ha sacado de la tierra de Egipto». 9 Y el Señor dijo a Moisés: He visto a este pueblo, y he aquí, es pueblo de dura cerviz. 10 Ahora pues, déjame, para que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; mas de ti yo haré una gran nación. 11 Entonces Moisés suplicó ante el Señor su Dios, y dijo: Oh Señor, ¿por qué se enciende tu ira contra tu pueblo, que tú has sacado de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: «Con malas intenciones los ha sacado, para matarlos en los montes y para exterminarlos de la faz de la tierra»? Vuélvete del ardor de tu ira, y desiste de hacer daño a tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, y les dijiste: «Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la cual he hablado, daré a vuestros descendientes, y ellos la heredarán para siempre». 14 Y el Señor desistió de hacer el daño que había dicho que haría a su pueblo.

Palabra de Dios, alabada sea. Éxodo. Israel o Palestina, como queráis. Antigüedad. Los Realejos. El alcalde es Aarón y su amigo jardinero, Moisés, furioso y tronante. Pero para acabar con el enemigo de Yahve, encarnado en una mujer y abogada, Yurena Carrillo, necesitan, ay siempre es así, un escriba, un lector e intérprete de la ley, en este caso un abogado y alto técnico del Ayuntamiento de Los Realejos, un jefecillo, que curiosamente se pliega ante los deseos malvados, infames e incontenibles de un jardinero de segunda. Y los tres adoradores del Becerro de Oro, famoso por las bacanales que se celebraban ante él, pero en las que no van tres, sino dos, porque el alcalde y su amigo hasta eso son exquisitos, gente guapa y bien dotada, de dones naturales, mal pensados.

Este técnico, rendido al poder y a la belleza, no duda en usar todo su bagaje jurídico y su experiencia al frente de la administración municipal, ya que controla y mucho y ponerla al servicio de la pareja infernal, que parecen Verlaine y Rimbaud, pero a lo prosaico, basto, sin belleza poética. Este funcionario arma unos expedientes impecables, pero como el Becerro de Oro, fundamentados en la mentira, el desprecio a la ley y el orden y enfilado en aniquilar a la abogada, a la que quieren quemar como una bruja, aunque la vemos mejor como Juana de Arco, pero sin ser ejecutada.

Hay de verdad algo religioso en todo esto y nos explicamos. Una camarilla digamos que eclesiástica que tiene en la cúspide a un alcalde del PP y que ha sido, es y será, un buen amigo, colega y medianero cuando procede, del actual vicepresidente, Manuel Domínguez, el cual quiere pasar de puntillas, pero que también es adorador del Becerro de Oro. Y mucho además. La cúspide. Y luego dos obispos, aunque hay más, el jardinero de segunda pero magister magiae maleficae, y el alto funcionario, el servidor, ansioso por adorarlos a los dos, de manera servil y al que el mal le fascina.

¿Y esta locura? ¿De verdad? Pues si, solamente con una paciente recopilación de hechos, ordenada y con lógica, puede desentrañar que el alcalde de Los Realejos, con sus pasiones, buenas y malas, ha llegado a límites insospechados, increíbles, pero le hacia falta un maestro como el señor, por llamarlo de alguna manera, Schai Topas, que detrás tiene una familia y una estructura criminal, como la del pueblo israelí cuando se desenfrenó y rompió, nunca mejor dicho, las tablas de la ley. Y no olviden como dicen los poetas que la mentira es hija del Diablo y en este caso la malvada, la persona errática, como ponen los maderos y demás en sus informes, que fuerte, es la abogada a la que le atribuyeron el poder para alquilar matones. Otra cosa loca, viniendo de quien como dice Jesús, “el que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra”, alabado sea.

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