Esther González exige revisar los protocolos del SCS ante los trastornos mentales graves y riesgo suicida
La parlamentaria de NC-BC sostiene que el cuidado de la salud emocional “no puede quedarse en titulares, debe proteger vidas”
ELDIGITALDECANARIAS.NET/Las Palmas de Gran Canaria
La parlamentaria de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) Esther González reclamó hoy a la consejera de Sanidad, Soledad Monzón, la revisión de los protocolos del Servicio Canario de la Salud (SCS) ante los trastornos mentales graves y riesgo suicida recurrente. La diputada del grupo nacionalista progresista sostuvo que el cuidado de la salud emocional “no puede quedarse en titulares, debe proteger vidas”.
Esther González cuestionó, en comisión parlamentaria, los citados protocolos al defender que la “salud mental no puede reducirse a estadísticas, campañas o anuncios institucionales, sino que debe medirse por su capacidad para proteger a quienes piden ayuda”.
Para ilustrar esta realidad, la diputada de NC-BC compartió el testimonio de un ciudadano de las islas que describe la experiencia vivida junto a su pareja, una persona con depresión severa y conducta suicida, atendida en distintos niveles del sistema sanitario público.
El testimonio expuesto describió un recorrido por el SCS marcado por protocolos rígidos, dificultades de acceso a la atención especializada, altas hospitalarias prematuras, una reiteración de conductas suicidas y una sensación persistente de desprotección pese a la existencia de un riesgo clínico reconocido.
Un testimonio que, según González, “no es” un caso aislado, sino el reflejo de una “realidad que se repite con demasiada frecuencia” y que muestra que el sistema “no está protegiendo a quienes más lo necesitan”,
La diputada advirtió de que, aunque el Gobierno de Canarias, ha anunciado planes y un aumento de la financiación en salud mental, los indicadores “más dramáticos siguen empeorando y muchas familias continúan sintiéndose solas ante un sistema que no responde”. En ese sentido, cuestionó que el ingreso hospitalario siga estando condicionado casi exclusivamente a criterios de peligrosidad hacia terceros, dejando fuera a pacientes con tentativas e ideas suicidas persistentes.
“No basta con más presupuestos si los protocolos no protegen vidas. No basta con campañas si quienes piden ayuda siguen desamparados”, afirmó González. Reclamó una revisión profunda de los procedimientos del SCS para garantizar una atención más humana, preventiva y eficaz.
La diputada de Nueva Canarias preguntó a la consejera si el Gobierno “va a seguir presentando planes que no llegan a tiempo o si va a asumir que los protocolos actuales han fracasado y deben cambiarse para proteger de verdad a las personas con un sufrimiento mental grave”.
“La salud mental no puede ser un cartel ni un titular; debe ser un escudo que actúe antes de que el sistema vuelva a fallar”, concluyó Esther González.