15 Jul 2026

La Plataforma Vecinal Barquera rechaza frontalmente la instalación de chiringuitos en sus playas: "Un pueblo tan masificado no necesita más presión, necesita respiro"

El Médano.//Wikipedia
Municipios

El Médano lleva años soportando los efectos de una hiperturistificación que ha desbordado su capacidad de acogida

ELDIGITALDECANARIAS.NET/Granadilla de Abona

La Plataforma Vecinal Barquera de El Médano, conocida por su lucha contra los emisarios submarinos y la proliferación descontrolada de vivienda vacacional en el municipio, hace pública su más firme y rotunda oposición al proyecto del Ayuntamiento de Granadilla de Abona para instalar dos chiringuitos en las playas de El Cabezo y La Jaquita. La plataforma vecinal colabora además con Salvar La Tejita y la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza en la elaboración de alegaciones (ATAN), ya presentadas. Denuncian que los proyectos en El Cabezo y La Jaquita vulneran la Ley de Costas, amenazan la Red Natura 2000 y carecen de evaluación de impacto ambiental obligatoria.

Se trata de una infraestructura que el vecindario no ha pedido, no necesita y que la propia normativa de costas y de conservación ambiental hace, a todas luces, inviable”.

El Médano lleva años soportando los efectos de una hiperturistificación que ha desbordado su capacidad de acogida, desplazando a quienes vivimos aquí. Nuestras calles acumulan basura, nuestros vecinos sufren niveles de ruido crecientes, el aparcamiento es una batalla diaria y nuestro litoral arrastra episodios recurrentes de contaminación fecal en nuestras playas, contra la que esta Plataforma lleva tiempo movilizada, y una vivienda vacacional que nos expulsa y que desnaturaliza el tejido social del pueblo.

En este escenario de masificación, la Plataforma denuncia que privatizar el dominio público para implantar más negocios de restauración no responde a ninguna necesidad social ni es es una mejora de servicio: es un agravante más sobre un territorio ya al límite.

Sin necesidad, sin justificación legal

El artículo 32.1 de la Ley de Costas es taxativo: solo puede ocuparse el dominio público marítimo-terrestre con actividades que, por su propia naturaleza, no puedan ubicarse en otro lugar. No es el caso. El entorno inmediato de ambas playas cuenta ya con más de una decena de establecimientos hosteleros en suelo urbano consolidado, plenamente capaces de cubrir cualquier demanda de servicio. La jurisprudencia —de la Audiencia Nacional y del Tribunal Superior de Justicia de Canarias— es clara al respecto: la mera conveniencia comercial no justifica la ocupación excepcional del dominio público.

A ello se suma que, en el caso concreto de El Cabezo, la Dirección General de Costas, a raíz de la aprobación definitiva del dominio público de la costa, requirió al Ayuntamiento en Febrero de 2023 la demolición del aparcamiento construido sobre la playa y la restitución del terreno a su estado natural. Resulta jurídicamente insostenible que, mientras está en tramitación final esa orden de recuperación ambiental en la DG de Costas, se pretenda autorizar simultáneamente una nueva edificación comercial en ese mismo espacio.

Ambas ubicaciones se encuentran en el límite de la Zona de Especial Conservación "Sebadales del Sur", integrada en la Red Natura 2000, y clasificadas como área prioritaria de reproducción, alimentación y dispersión de avifauna amenazada. El entorno del Cabezo alberga además hábitat de dunas móviles embrionarias, con especies vegetales catalogadas como vulnerables. El expediente carece de la preceptiva evaluación de repercusiones sobre la Red Natura 2000, un trámite obligatorio cuya ausencia vicia de nulidad el procedimiento.

No es la primera vez. Los anteriores kioscos autorizados en estas mismas playas acabaron, con el tiempo, convertidos en restaurantes con música en directo, barra de bebidas alcohólicas y eventos públicos que vulneraron sistemáticamente los límites de su autorización y la Ordenanza Municipal de ruido, afectando severamente el derecho al descanso de los vecinos. La mala experiencia vecinal demuestra que la viabilidad económica de estos negocios obliga, tarde o temprano, a desnaturalizar la actividad autorizada para poder sostenerse económicamente, a costa del descanso y la calidad de vida de quienes vivimos aquí.

Desde la Plataforma Vecinal Barquera exigimos al Ayuntamiento de Granadilla de Abona y a la Dirección General de Costas:

  •     La retirada definitiva de ambos proyectos.

  • Que el Ayuntamiento justifique públicamente por qué destina recursos económicos y técnicos a hostelería privada en dominio público en lugar de atender necesidades sociales y culturales reales del municipio, hoy absolutamente desatendidas.

  • Un proceso de participación ciudadana real que nos permita decidir cómo queremos recuperar nuestras playas para el uso público y renaturalizar nuestra severamente degradada costa.

En el Médano no necesitamos más cemento ni negocios en el dominio público. Necesitamos que se cumpla la ley, que se proteja lo que nos queda y que se escuche a quienes vivimos aquí todo el año.

Plataforma Vecinal Barquera El Médano, Granadilla de Abona

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