El sindicato STAP-Canarias en el Ayuntamiento de San Juan de La Rambla afirma que la concejala Yanira Mesa González acusa falsamente a dos policías
La realidad es que el acoso es de esta política supuestamente de izquierdas a los agentes municipales y mostrando un talante autoritario y abusivo, denunciado antes que lo hiciera ella
ELDIGITALDECANARIAS/ San Juan de la Rambla
Ante las graves declaraciones de la concejala Yanira Mesa González donde acusa a dos miembros de la policía local de San Juan de la Rambla de acosarla de forma sistemática, por parte de la sección sindical del sindicato STAP-Canarias en el Ayuntamiento de San Juan de la Rambla a través de su delegado-portavoz junto a la ejecutiva territorial de este sindicato, quienes les apoyan firmemente en sus luchas laborales y persecutoria situación, aclaran para conocimiento público y de quién interese, lo siguiente
Que las manifestaciones vertidas por la citada concejala por acoso de dos policías son falsas e interesadas, queriendo dar la vuelta a una situación que ella misma ha creado de acoso continuado y presión hacia los dos agentes en cuestión, a toda la plantilla en particular, además de a otros trabajadores municipales como consta en la múltiple documentación tramitada y documentos probatorios de los cuales no nombra ni cita ninguno pero ahí constan y el alcalde y la corporación lo sabe perfectamente. Y la referencia más clara es la denuncia de todos los representantes sindicales acreditados ante este ayuntamiento en el escrito presentado mediante registro de fecha 19/12/2025, y en el que se solicita por estos que se inicie el protocolo de acoso laboral contra la concejala Yanira Mesa González por el trato abusivo, autoritario, despectivo y degradante hacia determinados trabajadores municipales y representantes sindicales a los que muestra inquina como jefa y concejala de mando y poder que usa en su contra.
El alcalde ha tenido que iniciar referido protocolo, (lo cual no dice en su declaración porque intenta dar la vuelta a una situación que la compromete mucho), pues desde que asumió el cargo viene presionado y acosando a varios trabajadores de distintas áreas municipales como al delineante municipal, a electricistas y jardineros, algunos de ellos representantes sindicales así como a los policías y delegado, y que por dicha presión se han visto algunos en la actualidad de baja médica motivado por las distintas actitudes, formas de proceder y presiones que desde la concejala reciben incluyendo amenazas de expedientes disciplinarios por fijación, con amenazas incluso de tomar medidas disciplinarias contra los trabajadores, y que ahora por las demandas y reproches recibidos por los trabajadores perseguidos y por los sindicatos ante su negligencia no reconocida, trata de sacudirse haciéndose la víctima.
La inquina hacia el colectivo policial es especial porque es el que más y mejor se ha sabido defender y denunciar sus atropellos, y que sin ser competente como Concejala en el área de seguridad, se empecinó en presionar al alcalde para que ordenara realizar a toda la plantilla reconocimientos médicos físicos y psicológicos, y una vez conseguido su propósito, como el resultado no fue satisfactorio a sus intereses y todos los agentes superaron el proceso médico positivamente, se empeña ahora en presionar para que se le abriera expediente disciplinario al Oficial- jefe del Cuerpo, con la colaboración de su afín y cuestionada secretaria accidental, por acudir a trabajar estando de alta médica pero acusándolo de portar el arma reglamentaria, y además accediendo y difundiendo datos médicos confidenciales del agente sin su autorización para así poder usarlos y sancionarlo incoherentemente.
Que las otras denuncias realizada por la concejala hacia los demás agentes a la vez de falsas, son motivadas por la frustración que desde esta concejala se tiene al colectivo policial o a cualquier otro trabajador que los apoye o no comparta su forma de pensar o actuar, además de la rabia de no poder controlar a un colectivo policial al que pretende someter.
Que Yanira Mesa dice en sus comentarios que motiva sus denuncias en que sufre actuaciones policiales que considera irregulares e intimidatorias por los agentes, al intentar estos notificarle en su domicilio la documentación de un acto plenario (lo más habitual del mundo en cualquier Ayuntamiento y policía local), y que la graban vulnerando sus derechos, así como que la señalaban como instigadora de conflictos colectivos cuando es público y notorio que eso es así desde su llegada al mandato.
Que todo eso le genera miedo e inseguridad ante la policía utilizando su condición de mujer y sesgo de género, dando a entender que todo éste mal ambiente fomentado por ella misma le afecta a la salud, pidiendo que su aparente incomodidad se aclare con rigor, serenidad y justicia.
Pero nos preguntamos qué justicia ¿? La suya quizás ¿? Porque no entendemos nada cuando se pasa tan descaradamente de verdugo a víctima a sabiendas que es todo lo contrario y con nocturnidad y alevosía.
Que por sus actitudes y desprecio, todos los policías tienen la recomendación de grabar sus actuaciones ante esta concejala siempre, porque tal como se las gasta y sus constantes amenazas, se sienten intimidados y pueden sufrir un episodio por parte de dicha mandataria que podría comprometerlos si no llevan sistemas de grabación que demuestren lo contrario, como precisamente ocurrió la tarde de la notificación plenaria donde provocó un episodio absurdo, que también grabó de su mano quizás buscando pillarlos en algún fallo para más expedientes.
Por otro lado, los policías locales de SJR han demostrado ser garantes de buen hacer y su reputación intacta incluso con muchas otras mujeres y otras concejalas o mandatarias del Ayuntamiento de todo color político, extrañando a cualquiera su alegato de si tan atropellada y abusada o agraviada está con lo que afirma ilegalidades y vulneraciones de derechos, la invitamos a que acuda a la vía judicial y solicite allí la protección y el alejamiento de los referidos malhechores a los que señala constantemente, para conseguir su confort político y luego veremos si finalmente esa clase de democracia, derechos y justicia de atropellos son los que se juzgan a su interés, o no es así la cosa.