¡Sigue siendo julio un mes duro!

Salvador Barnés (*)

Si por algo pasan  unos cuantos ‘salvaculturas’ a la historia del desatino, a la memez de ser capaces de haber dado una soberana coz al diccionario de una lengua que la hablan casi mil millones de habitantes de este Planeta, como es el idioma castellano, o español como se quiera, son sin duda y para el sonrojo de los demás españoles tener algunos Ministros de Podemos que son el martillo de herejes y de la confusión de la Real Academia de la Lengua con sus inventos tan notables.

Este invento tan ‘progre’ de estos reformistas de la lengua española, están rozando un analfabetismo de salón, se asoman a la palestra de la cultura que ellos quieren inventar, y estos ‘Sénecas’ de ocasión se ponen a parir palabras absurdas, ridículas, que mueven a la población a la risa a la hilaridad por esas palabras como ‘hijes’ (hijos), matria (patria), niñes (niños), y así muchos más ripios pensados en esas lúcidas cabezas.

La verdad, que poderío cultural la de estos 5 ministros de Podemos que viven al amparo del gobierno de Sánchez. Pero si de algo pueden presumir es de conseguir que el Presidente prescindiera de su ‘guardia pretoriana’, para así Podemos estar más cerca del Presidente, eliminando a las rémoras que Sánchez dio de baja.

Aunque no creemos que Sánchez esté en la plenitud con esos 5 pachas de Podemos que están a su lado, después de lo que este mes de julio le está trayendo al presidente, como la pandemia que va ya en la 5ª ola de contagio, su camaleónica postura política frente a Cuba, y la sentencia Constitucional con los que se ha puesto de uñas, por decir que los confinados estaban  fuera de la legalidad que se hizo en el primer ‘estado de alarma’ que estaba fuera de la legalidad Constitucional.

¡Julio, siempre fue Julio!, un mes que para España tiene historia, un mes que remueve piedras, aunque a Sánchez todo esto le resbala, hay quien piensa que todavía le falta lidiar con los indultos. Dejemos estas ‘pandorgas’ para septiembre que se avecina caliente, y dejemos al Presidente tranquilo y que goce de sus ‘merecidas vacaciones’ que lo transporten en algún transporte oficial o en el Jet, lo que diga  el ‘sultán de la Moncloa’, está bien hecho, nos  guste o no, este país ha quedado en esto, en un acatamiento absoluto y de milagros continuos.

(*) Articulista