‘Los Zurrones’, el Primer Olympo de Superhéroes Canarios
“Fernández Assing crea a catorce personajes de las Islas con superpoderes para entretener y dar a conocer la cultura insular”
Noé Ramón/San Cristóbal de La Laguna
“Lava del volcán de Arenas Negras de 1706 vuelve en 1985 y al caer en un molino de gofio transforma a quienes lo consumen”
“Los poderes son mover el viento como La Sabinosa, luchar con el Silbo con Arena de Maspalomas o con los polvos de los Indianos”
“La Banda Sonora incluye canciones de Pepe Benavente y del Trío Acaymo”
“El autor lamenta que pese al esfuerzo hecho en los últimos años, las puertas de las instituciones han estado siempre cerradas”
La serie los Zurrones Superhéroes Canarios plantea el dilema: “¿Qué pasaría si los mayores héroes de la Tierra no vistieran capas de alta tecnología, sino trajes inspirados en la vestimenta tradicional, y sus poderes emanaran directamente de la raíz cultural de las Islas?”
Esta es la premisa sobre la que Jorge Luis Fernández Assing desarrolló un ambicioso, original y vertiginoso proyecto de la factoría isleña que da lugar a lo que define como “un universo transmedia y de kilómetro cero que busca conquistar el mercado internacional por medio de la cultura canaria.
La mitología arranca con un hecho histórico real distorsionado por la ficción. En 1706 el volcán de Arenas Negras en Garachico, sepultó gran parte del municipio durante sus 58 días de actividad, y a partir de aquí se plantea que fragmentos de roca volcánica que salieron despedidos hacia el espacio exterior regresan en 1985 y caen en el Molino de Chano.
El gofio molido allí se adultera con las propiedades cósmicas de los fragmentos y unos tinerfeños que se reúnen en una cueva del Barranco Hondo, entre Candelaria y Güímar, lo consumen antes de un cumpleaños y activa a los héroes masculinos del nuevo olimpo. Poco después, durante un ensayo de baile folclórico, las chicas de la agrupación prueban el mismo alimento sin revelar el secreto a sus compañeros con idénticos resultados y un panorama listo para la gran aventura que unió sus destinos.
El inicio se sitúa en septiembre de 1985, coincidiendo con las fiestas de la Virgen del Socorro en la playa de Chimisay de Güímar, cuando exagerando las intensas lluvias de aquel año, un tsunami masivo amenaza con tragarse a 40.000 personas. La salvación vendrá de los cielos de donde emergen los catorce superhéroes, siete hombres y otros tantos femeninos, con trasfondo canario en la que se convierte en su primera batalla.
Ahí tenemos a Radico, el de Tenerife con poderes volcánicos y la capacidad de combatir cantando polkas, Garay y Gomero de La Gomera, que dominan el silbo y extraen energía de las chácaras, Jaguarita y Bonita, defensoras de La Palma que usan chorros de polvo de talco al estilo de los que se usan en Los Indianos. También está Andamana, de Gran Canaria que emplean como arma letal la arena de las Dunas de Maspalomas, Guanarteme puede desviar con la mente a cualquier objeto, Erbani controlar la pachorra, la borrachera y también hipnotizar, Timanfaya puede volar y tiene poderes volcánicos. Maho cuenta con el poder de la hipnosis, Oliva puede tomar cualquier forma, Bimbache es capaz de hacerse invisible, y Sabinosa controla los vientos.
Fernández Assing lleva a sus espaldas más de dos décadas y media dedicadas a la docencia universitaria y una trayectoria de casi 30 años en radio y televisión, y quien desde que se ha asentado en Canarias se embarcó en el que considera el proyecto más ambicioso de su vida.
El objetivo también introducir figuras destacadas y reales del Archipiélago, como el periodistas Sito Simancas, los escritores Isabel Medina yPedro García Cabrera, el Instituto Astrofísico de Canarias, las artesanas palmeras, el arqueólogo lanzaroteño Juan Brito o la emblemática María la del Hierro.
Tras investigar el panorama cultural y etnográfico de las islas a través de su red de bibliotecas, el autor atisbó un vacío histórico: no existía un universo de superhéroes integral que recorriera el archipiélago. Su propuesta tiene como objetivo por lo tanto reconocer la identidad canaria con proyección internacional. “No solo queríamos crear superhéroes sino también involucrar en estas historias a personajes cotidianos del arte, la pintura, la escultura y el folklore, integrando la gastronomía, la geología y el turismo”, detalla el creador.
Lo que comenzó como una idea en 2018 ha evolucionado, tras años de investigación, desde un formato de cuento a un cómic “puro y duro” que se estructura en 13 capítulos y ya se ha traducido a siete idiomas, español, inglés, francés, italiano, portugués, alemán y sueco.
Tras este largo camino Fernández Assing indica que la constancia ha dado sus frutos. “Hemos ido evolucionando con mucho esfuerzo, un presupuesto cero y muchísimo trabajo, pero todo, absolutamente todo, sale de mi cabeza”, confiesa el autor.
Un hito notable fue cuando el 31 de mayo de 2025, el Teatro Unión Tejina acogió el estreno del primer cortometraje de la saga, logrando un lleno absoluto que obligó a programar una nueva función el pasado 7 de febrero. El encuentro La Laguna es Cómic, celebrado el pasado fin de semana también contó con un stand propio que no pasó desapercibido. Actualmente, la producción se encuentra en fase de doblaje y subtitulado para su internacionalización y se prepara la expansión de la franquicia mediante una ambiciosa estrategia multimedia y comercial a través de videojuego y juguetes. También se proyecta la apertura de un taller de confección de disfraces enfocado en la inserción laboral de mujeres mayores de 45 y 50 años. “Nuestra mayor intención es favorecer a un grupo que socialmente ha sido un poco apartado”, subraya.
Conexión Canarias-Texas
El proyecto, apoyado fundamentalmente por la Fundación Canaria Cine + Cómics, sigue una estrategia de “técnica inversa” como es presentar el universo completo directamente al público en lugar de hacerlo por partes. La trama no olvida la historia de la migración canaria, con capítulos especiales que cruzarán el Atlántico hasta Luisiana y San Antonio, Texas, en homenaje a las once familias canarias que fundaron la ciudad estadounidense en 1731.
La banda sonora también juega un papel crucial, fusionando instrumentos tradicionales canarios con arreglos pop-rock, tomando como referencia temas populares de la tierra como el Viva Tenerife de Pepe Benavente y el Trío Acaymo. “El folklore aparece de forma natural dentro de la trama, no se está dando una clase porque queremos que la cultura se absorba de manera orgánica a través del entretenimiento”.
Empuje financiero
Con una estructura sólida y buscando un potencial comercial y cultural, el siguiente paso de Los Zurrones fue lograr el empujón financiero definitivo para consolidar un modelo productivo diferente en el Archipiélago. “Es un proyecto potente y sólido que requiere dos o tres pequeños apoyos de índole financiero para terminar de potenciar algo que no solo refuerza a Canarias culturalmente, sino que es un generador de empleo estable y divertido”, concluye el autor.
A pesar de que las opiniones de los lectores de las islas están divididas a la hora de elegir a su personaje favorito, el creador del proyecto destaca una fuerte declaración de intenciones: el peso de la heroicidad. Las acciones más determinantes de la trama no recaen sobre los hombres, sino sobre las damas canarias, retratadas como el máximo exponente de gallardía, grandeza y espíritu del archipiélago.
Frente a ellos se alza una legión de antagonistas inspirados inicialmente en los desastres naturales que acechan a las islas. Sin embargo, en los episodios sucesivos comenzarán a aparecer villanos con nombres de profundo arraigo popular como Estuches y Pachorro, cuyas amenazas se centran en crisis de índole eólica, hídrica, pirotécnica y leyendas ancestrales. La astucia de la trama radica en que los superhéroes no pueden resolver los conflictos únicamente con fuerza bruta; están obligados a recurrir a la sabiduría de los ancestros canarios y al consejo de sus personajes históricos para vencer.
Detrás de este despliegue de imaginación hay un equipo de profesionales liderado por este veterano de la industria de la comunicación con trayectoria en cadenas internacionales de la talla de HBO y Warner Brothers. A sus 65 años, su meta es clara: consolidar este universo para que sea heredado por las nuevas generaciones antes de que cumpla los 75.
No obstante, el camino comercial ha estado lleno de muros institucionales. El autor denuncia un vacío absoluto de apoyo público en las islas tras casi siete años intentando agendar citas sin éxito. A pesar de que consultores financieros independientes tasaron el valor de la propiedad intelectual y el desarrollo creativo inicial en más de medio millón de euros, el proyecto se ha levantado de forma estrictamente autónoma. “No me dedico a buscar culpables porque no es bueno para el alma. Nos hemos topado con situaciones monstruosas y tragicómicas, pero el universo ha nacido y ya no lo detiene nadie”, afirma su creador.
El proyecto funciona bajo la filosofía de kilómetro cero: es un producto hecho en Canarias, por y para Canarias, sirviendo además como lanzadera de empleo para los actores canarios. El cuidado del habla local es absoluto, las páginas y guiones respiran dialecto canario genuino, rescatando conceptos puros como el ventorrillo o el chorizo perro. El diseño visual corre a cargo de Adrián Lucas Hernández, un talentoso ilustrador de La Orotava asentado en la Península, mientras que la banda sonora y el opening llevan la firma de José Manuel, un compositor con amplio recorrido profesional en Alemania.
El proyecto mutará su plataforma web en cuestión de días para adaptarse a su concepto de franquicia transmedia y los planes a corto plazo incluyen la apertura de una tienda física el próximo año y la viabilidad de generar entre 15 y 20 empleos estables y directos mediante la inyección de financiación estratégica.
El viaje internacional de los superhéroes canarios ya ha comenzado. Con traducciones oficiales preparadas en inglés, español y sueco, el equipo tiene agendada una presentación en Estocolmo para el próximo año, además de encontrarse batallando activamente para desembarcar en el mercado norteamericano a través de San Antonio en Texas. Desde escuelas infantiles hasta defensas de tesis doctorales universitarias, la versatilidad de este proyecto demuestra que las historias nacidas en un pequeño fisquito de tierra en el Atlántico tienen la potencia necesaria para volverse universales.