| Llegó a Fiscalía, pero iba dirigido a la magistrada que lleva este descomunal asunto, tanto en sus logros como en sus derrotas. Ya hemos revelado uno de ellos, que con su precisión le atestó un golpe mortal a la familia Ignacio González Santiago, pero que luego no se pudo rematar como siempre ocurre en Canarias, donde a los intocables se les hacen cosquillas con las pistolas. Pero en el año 2008, la cosa parecía prometedora y aunque no se había levantado el sumario, llegaban a la opinión pública informaciones relacionadas con la investigación, que cabreaban mucho a los imputados y que daban pie a la esperanza. Por eso en este anónimo se dice que, “he podido observar que ha ido por el buen camino. Las relaciones poder político municipal (Zerolo, Parejo, Fresco, Herminia Gil), mundo empresarial (Plasencia, González), CajaCanarias (Arvelo, Núñez, Álvarez), abogados (Hayek), medios de comunicación-periodistas (Padrón, Bethencourt, Lucas Fernández) ha sido detectadas. Amid Achí se escapó y voto en contra porque le dejaron fuera de la operación (los hay con suerte). Como le he dicho hace un tiempo la trama la diseña Rodolfo Núñez (socio de Plasencia en Promotora Punta Larga). Plasencia le prestó, posteriormente, a Núñez el dinero necesario para adquirir las participaciones de Binter Canarias. Favor con favor se paga”. Y aquí viene lo curioso, lo extremadamente curioso. El anónimo informante pasa a indicarle a la jueza del TSJC otros casos de corrupción. Y habla de Fórum Filatélico y del puerto deportivo de San Andrés. Dice lo siguiente: “Pérez Labajos es el testaferro de Ricardo Melchior (son uña y carne). Dígale a Garzón que rastree el patrimonio de Melchior y encontrará muchas respuestas (presunta comisión del puerto deportivo, supuesta comisión tranvía (en torno a 3 millones de euros). Mónaco, Isla de Man y Suiza”. Otro caso que señala es Emmasa y en un arranque de sinceridad dice que, “sólo conozco las presiones para exigir pagos”. Y un apunte final que tiene su miga: “todo este tinglado comenzó con el caso Marvecan. Hermoso escapó y pensaron que todo el monte es orégano”. Hay pocas referencias pero se trató de un asunto de corrupción en el Ayuntamiento de Santa Cruz en los años 80, a cuenta de hacer una gran marina en la dársena comercial. Fue una denuncia socialista y varios concejales de ATI cayeron en aquel entonces, pero no el alcalde que era entonces Manuel Hermoso, un hombre con suerte. Lo de Pérez Labajos está por ver, aunque ya no hay secreto de sumario, al no estar personado Felipe Campos u otro letrado altruista, porque no los han dejado no se sabe mucho de lo que allí se coció y hasta donde llegó el asunto. Cosa curiosa ésta, sin duda. |