La titular del grado de Ingeniería de las Reacciones Químicas de la ULL mantiene, sostiene e impone un régimen de terror a sus alumnos, año tras año

La nota máxima en un curso fue un 3, al siguiente, un 2 y al otro, un 1, el resto, como dicen, bolapio universal y el curso pasado ningún alumno superó la asignatura y eran 47

EDDC.NET / Santa Cruz de Tenerife

El infierno mora en la Universidad de La Laguna. En el grado de Reacciones Químicas, nunca mejor dicho. Ahí gobierna de manera despiadada una catedrática, María Emma Borges Chinea, aunque se le pueden dar otros nombres más acordes con lo que está pasando desde hace años y que sin embargo ahora llegan a estos extremos y a estos paroxismos.

Y es que debe existir un componente sádico en el aire, una atmósfera repleta de barrotes y de imposiciones patibularias que hacen que los alumnos que caen ahí se hayan convertido en carne de diván, para intentar superar el hecho que hagas lo que hagas, tendrás un cero en todos tus exámenes y otro marcado en tu frente (chamos y chamas tarados/as)

Este cuento de terror vive día a día en la ULL, en el mandato de la rectora que dijo que iba a cambiarlo todo, bueno, menos este grado medieval, potro de tortura de alumnos y alumnas, que cuando ven una botella de lejía salen corriendo, espantados, porque seguro que suspenden.

Hablamos de un grado que tiene un sello de calidad Eur-Ace. Y que van 4 convocatorias (en las que junio tuvo 2 llamamientos) sin ningún aprobado en el que las notas máximas han ido disminuyendo hasta obtener un 1 como nota máxima en la última convocatoria.

- Ningún alumno alcanza la nota requerida para poder pedir compensación (3,5) siendo la máxima obtenida de un 3,3 en las primeras convocatorias.

- El curso pasado NINGÚN alumno superó la asignatura habiendo 47 alumnos matriculados.

- Humillaciones a alumnos en las clases con comentarios del tipo “¿ven qué fácil es chicos? Alumnos repetidores no saben hacer esto”, “Si ustedes son alumnos normales superarán la asignatura sin problemas”

- Achacan y critican constantemente al profesorado que imparte otras asignaturas de su supuesto bajo nivel en vez de asumir que cuando tantos alumnos son incapaces de aprobar una asignatura es obvio que el problema no es el alumnado.

- Proponen exámenes que no se ajustan a lo impartido en clase.

- Ponen exámenes fuera del horario lectivo sin consultar y llegar a un consenso con el alumnado y sin siquiera una semana de antelación.

- Han presentado varias quejas “anónimas” de las cuales han dicho tener el listado de todos los que la han firmado, llegando a tomarse esto de manera personal cuando han seguido todos los procedimientos rigurosamente, a varios compañeros se les ha enfrentado en tutorías llamándoles “deshonestos” por firmar y luchar por los derechos intentando cohibirlos así de volver a firmar otras quejas. También generando miedo al nuevo alumnado de la asignatura diciendo “Les ruego a los alumnos de nuevo ingreso que contrasten la información que reciben por honestidad suya y por su propio interés" lo cual se puede llegar a tomar como una amenaza.

- La profesora muestra una actitud inflexible y sin profesionalidad en las clases; no acude a ninguna clase en su hora, luego pasa lista (siendo más de 50 alumnos matriculados solamente en su asignatura lleva un tiempo, de normal el promedio de alumnos no suele superar los 20 en otras asignaturas) y tras todo eso comienza la clase aproximadamente 20 minutos más tarde y en cada ocasión que puede dice comentarios como los mencionados anteriormente perdiendo más tiempo aún. Cuando el alumnado se conecta de manera virtual y tienen problemas para conectarse o no se le escucha bien a la profesora ya que no se coloca el micrófono de solapa (el cuál ya se le ha dicho que se ponga) se queja y sigue impartiendo la clase con normalidad pese a que el alumnado que se encuentra en sus casas no puede abordar bien la clase en esas condiciones, una compañera se dirigió a ella comentándole el problema y le contesto diciendo “si quieres también puedes venir y dar la clase tú”.

10 de marzo

El pasado 10 de marzo, día de la convocatoria extraordinaria de la asignatura fue la gota que colmó el vaso, en primer lugar la profesora retiró el formulario de la asignatura y luego entrego unas copias de otro formulario sin ser el propuesto, aparte, el nivel seguía sin corresponder con lo impartido hasta el momento.

Una alumna tenia tribunal de 5ª convocatoria, en el cuál el examen debe ir introducido en un sobre para ser corregido por otros 3 profesores del departamento y no por el profesorado de la asignatura. Una vez finalizada la primera parte del examen la profesora se llevó el examen de la compañera (cosa que no puede hacer por haber solicitado tribunal) a fotocopiar, tardó media hora en volver sin estar la alumna presente rompiendo así la cadena custodia del Tribunal y en ningún momento se le permitió comprobar que lo que introducía dentro del sobre era exactamente a lo que se había entregado.

Mientras la profesora estaba ausente, el otro profesor de la asignatura se quedó en el aula diciendo comentarios del tipo “con esta actitud las cosas irán a peor” ya que se estaba alegando que lo que estaba haciendo la profesora no era legal. Tras terminar la segunda parte del examen la profesora se volvió a llevar esta parte a fotocopiar, esta vez todos los alumnos presentes del examen fueron con ella para ser testigos de la injusticia que se estaba cometiendo, diciéndole que esto no se podía hacer, la respuesta del profesorado fue “¿y qué van a hacer? ¿y qué van a hacer?”.

El marido de dicha profesora se metió diciendo que deberían abandonar el edificio por motivos del Covid cuando en todo momento se seguían las medidas de seguridad indicadas, es por ello que se negaron a ello. Se pidió permiso para grabar la situación y se negó (ahí no comenzamos a grabar) acto seguido la profesora solicitó a su marido que grabara todo porque decía que la estaban acosando, como respuesta, el alumnado también grabó.

Una vez dentro de la biblioteca no dejaron que hubiera ningún testigo viendo cómo se sacaba la fotocopia, solamente pudieron pasar el profesorado de la asignatura y la alumna del Tribunal ya que el marido de la profesora bloqueó el paso al resto de los alumnos.

Luego, el marido volvió a decir que abandonaran el edificio, al negarse los alumnos, llamó al vigilante de seguridad para que se procediera a la expulsión culpando de acoso y agresividad, cuando en todo momento se actuó de manera pacífica, simplemente estaban como testigos de la situación defendiendo sus derechos y los de la compañera, aún así abandonaron la facultad por su propio pie y se esperó por fuera a la compañera.

Una vez finalizado el examen, el de la compañera, al ser de Tribunal debe ser entregado inmediatamente al profesorado encargado de dicho tribunal, sigue sin entregarlo, habiendo faltado las clases sin ninguna explicación dejando a todo el alumnado de la asignatura esperando.

La única respuesta por el momento es esta nota informativa que está en la guía de la asignatura. “Nota informativa: Atendiendo a la normativa de Protección de Datos y propiedad intelectual en la que se limita la publicación de imágenes de terceras personas sin su consentimiento, aquellos que difundan grabaciones de las sesiones de clase sin previo consentimiento de las personas implicadas, serán responsables ante la ley del uso prohibido de las citadas grabaciones”. Parece que Gran Hermano, el de la novela de Orwell, 1984, se ha asentado en este departamento de la Universidad de La Laguna. Lo han convertido en un Gulag y mucho tememos que la rectora, una demócrata, una personas sensata, progresista sin duda, no sepa lo que se vive en este grado de su Universidad, porque si lo supiera, ya hubiera acabado con ello.

¿Quién será realmente esta catedrática? ¿Por qué es así? ¿A qué se debe que actúe de esta manera? ¿Tendrá que intervenir el grado de Psicología? En fin, esperemos que la rectora, repito, arregle esto y acabe con tanto sufrimiento.