La filtración de los ‘papeles de Panamá’,lucha entre las élites económicas del mundo

Una web norteamericana considera una ‘estafa’ los datos filtrados

www.mil21.es / Madrid

Los ‘papeles de Panamá’ se han convertido en la mayor filtración de datos de la historia, aun mayor que Wikileaks. Más de 11,5 millones de documentos hackeados de los servidores del bufete de abogados panameño Mossack Fonseca & Co, dedicado a ocultar en paraísos fiscales el dinero de la elite global.

Una doble pregunta recorre el mundo: quien está detrás de la filtración y con qué objetivo, en plena guerra entre las distintas facciones del poder económico por controlar el nuevo orden mundial que se está gestando. La web crítica estadounidense ‘VeteransToday’, dirigida por ex militares y ex miembros de los servicios de inteligencia, califica de ‘estafa’ los datos filtrados al encubrir a los políticos occidentales que acumulan inmensas fortunas.

Fechados entre 1977 y enero de 2016, con un volumen de 2,6 terabytes que compilan más de 275.000 cuentas bancarias en paraísos fiscales, los ‘papeles de Panamá’ muestran la corrupción de una parte de las élites políticas y económicas, pero no desvelan los nombres de los políticos que acumulan inmensas fortunas. Esta es la dura crítica del portal estadounidense ‘VeteransToday’ (VT), dirigido por ex militares y ex miembros de los servicios de inteligencia y caracterizado por sus informaciones exclusivas y críticas hacia la administración de Washington. 

‘VeteransToday’ se pregunta por qué en los 11,5 millones de documentos filtrados ocupan un lugar preferente los políticos que más incomodan a Estados Unidos e Israel, como los presidentes de Rusia y China, y no hay constancia de otros importantes líderes occidentales que acumulan grandes sumas en paraísos fiscales y cita, entre otros, a políticos occidentales como Netanyahu, Bush, Cheney, Giuliani, Hollandey Blair.

Califica de ‘estafa’ que la gigantesca filtración se quede en personajes de tercer nivel como el primer ministro de Islandia, que ha dimitido tras aparecer vinculado a una empresa ‘offshore’.

Cobertura mundial 

Mossack Fonseca & Co. está considerado uno de los cinco mayores registradores mundiales de sociedades ‘offshore’; es decir, empresas creadas con objeto de evadir impuestos y blanquear capitales.

La compañía fue fundada en Panamá en 1986 por el panameño Ramón Fonseca y el alemán Jürgen Mossack, y cuenta con delegaciones en medio centenar de países. Los 11,5 millones de documentos filtrados incluyen correos electrónicos, cuentas bancarias, bases de datos, pasaportes y registros de clientes del despacho, y revelan información oculta de 214.488 sociedades ‘offshore’ conectadas con más de 200 países, informa el diario digital ‘El Confidencial’ que en colaboración con ‘La Sexta’ publica los datos para España. Otros medios de comunicación que difunden los documentos son la BBC, ‘Le Monde’, ‘Le Soir’, ‘The Guardian’, ‘Univisión’, ‘La Nación’, ‘Miami Herald,’ ‘Expresso’, ‘L'Hebdo’ y ‘El Universo’.

Por lo que a España respecta, la base de datos de Mossack Fonseca &Co ha dejado al descubierto 1.200 sociedades, casi 600 accionistas y un centenar de clientes, entre ellos Pilar de Borbón, hermana del rey emérito Juan Carlos, Lionel Messi o Pedro Almodóvar. 

Control del nuevo orden mundial

La filtración de los ‘papeles de Panamá’, mayor aun que la de Wikileaks, ha desencadenado todo tipo de interpretaciones por parte de los gurús económicos y webs de la conspiración con argumentos para todos los gustos e ideologías. Si bien coinciden en preguntarse quién los ha filtrado y con qué objetivo, en plena guerra de las distintas facciones del poder económico por controlar el nuevo orden mundial que se está gestando.

Al margen de las diferentes explicaciones que se buscan, la filtración de tan gigantesco volumen de datos consigue que la opinión pública mundial se haga una idea de cómo operan las grandes fortunas y los mecanismos que utilizan políticos, empresarios, deportistas y artistas para eludir el pago de impuestos en sus respectivos países y ocultar sus patrimonios en paraísos fiscales. Ello redundará en que los ciudadanos sean más críticos y exigentes con sus representantes. En segundo lugar, que las autoridades fiscales y judiciales investiguen si los evasores fiscales pueden ser penados por las leyes.